Con la mirada fija en el suelo de mármol, frio y muy brillante, a su lado el sonido de un sollozo lo lleva a voltear y observa a Madelia la mejor amiga de Nuria, limpiar sus lágrimas e intentar normalizar su respiración algo acelerada. –Sé que no quieres verme llorar, pero lo siento, la situación de Nuria me preocupa mucho –Ridey observa a Madelia limpiar sus lágrimas y la detiene. –Tienes derecho de expresar lo que sientes, tristeza o rabia, solo no llores nunca por el idiota de tu ex –Madelia se detiene y mira fijo al pelinegro a su lado. – ¿Que te digo? Eres muy bonita para estar llorando por ese mequetrefe. –Yo... –en ese momento escuchan pasos y al voltear, observan que se trata de los Michaels, la familia de Nuria, sus padres y su hermano. – ¡Verónica, Augusto! –Madelia les saluda

