El llanto bajito se escucha por la habitación, Dafne abre sus ojos y voltea a un lado, observa a su hija Julie sentada en el borde de la cama. – ¿Puedes ya dormir? Con tu llanto no me dejas descansar –Julie no para de llorar. – ¿Qué esperas? ¿Terminar de llorar sangre? Ya duérmete, ¿Quieres? –No entiendo nada –dice finalmente la pequeña, Dafne se sienta de golpe porque desde que tiene a Julie en sus manos, la niña no hablaba nada solo lloraba y nada más. – ¿Por qué me tienes aquí si me estas tratando mal? –Dafne se tensa. –Soy pequeña, pero no tonta, soy pequeña, pero entiendo muy bien las cosas –la pequeña se gira para ver a su mamá con lágrimas en sus ojos y luego bajando por sus mejillas. – ¿Solo me tienes aquí para herir a papá? ¿Para qué mi abuelita Sonia llore? ¿Para qué mi tía Ash

