Una semana después... El temblor en mis manos se apacigua por el tacto de Samuel y al voltear y verlo, con solo fijar su mirada grisácea en mis ojos, tomo una bocanada de aire y dejo salir todo con calma para alejar un poco mi ansiedad. Nos encontramos el día de hoy en el juicio de Félix y Felipe Román, a mi lado y detrás de mí se encuentra mi familia y amigos y en parte me siento respaldada y mis temores se van disminuyendo. – ¿Crees que recibira lo que merece? –mascullo a Samuel, este asiente. –Hay pruebas suficientes, amor, tu declaración, la de esas tres chicas que Ridey logró encontrar y las declaraciones de algunos trabajadores de Felipe, ha sido de gran importancia y claro que recibirá lo que merece –llevó la mirada al frente. –Solo quiero que todo esto finalice, que reciba su c

