Mientras el resto se encuentra disfrutando del atardecer, yo estoy sentada en el césped, descalza, con una copa de vino y con mi mejor amiga junto a mí. Dejo caer mi cabeza en su hombro y suspiro. –Nu, esa mujer no descansara hasta terminar de herir a su pequeña hija, a su antojo –dice y al alejarme le veo fijo. –Yo no esperaba que ese artículo saliera en el periódico, ni siquiera Samuel lo esperaba pero estamos hablando de que en este momento es el empresario más renombrado en Boston y los focos están sobre él –niego. –Debías verla, estaba hecha una furia con ese artículo donde mencionan nuestro compromiso y, ni siquiera le importo como se iba a sentir a Julie, le importa un bledo todo. – ¿Sabe Samuel que la abofeteaste? –asiento. –Pues bien hecho, se lo merece, por atrevida y mala muj

