Una semana después... Sonrio en el momento que el sonido del piano cesa y yo junto al resto de mis alumnos aplaudimos al último que tocaba una pieza para el día de hoy. – ¡Todos estuvieron excelente! –digo y tomo asiento del otro lado de mi escritorio. –Están avanzando muy increíble y estoy orgullosa de cada uno de ustedes –nuevamente comienzan aplaudir y sonríen. –Espero que tengan un fin de semana muy increíble, que obtengan muchos dulces en noche de brujas y que sus disfraces sean increíbles –el sonido del timbre de salida los lleva a gritar de emoción. –Profesora Nuria, le hemos traído esto –una de mis alumnas junto al resto se acercan con una bolsa llena de dulces, sonrio. –Todos colocamos un par de dulces para usted, deseamos que tenga una noche de brujas muy divertida. –Gracias,

