Pasado... El sonido de las manillas del reloj me inquietan mucho y observo una vez más, la puerta que da con el cuarto de baño, Dafne tiene muchos minutos allí dentro y yo me estoy casi que comiendo las uñas por las espera. El sonido de la puerta siendo abierta me lleva a colocarme de pie y al dar con su mirada se acerca y se planta delante de mí, no sé qué pasa, no sé cuál es su respuesta, pero si no habla en este momento, siento que voy a vomitar. – ¿Y bien? –toma mi mano derecha y deja la prueba en esta. –Míralo tú, yo no puedo, no he podido verlo –una sensación en la boca de mi estómago me inquieta. –Samuel, hazlo ahora, mira que es el resultado –trago duro y asiento, Dafne da dos pasos hacia atrás y al enfocar la mirada en mi mano, la abro y entonces veo el resultado. –Positivo...

