CAPITULO 12

2679 Palabras
POV LUCIANA Veo a mi hermana entrar tomada de la mano de Dante, todos nos sorprendemos, pero es lo que menos importa en este momento, así que le mi padre le cuenta todo lo que está pasando, puedo ver la angustia en la cara de mi hermana, es la misma que tenemos todos, pues no sabemos que más hacer para no poner en riesgo a nuestros hijos, esto ya es algo que se sale de nuestras manos, la única opción que veo es matar pronto a Vladimir, antes de que esto se salga de control y alguno de los niños resulte afectado. -Yo les tengo una opción, no sé si quieran escucharla -expone Dante. -Dilo, amor, ¿Qué propones? -dice Lucía. Todos estamos atentos a lo que valla a decir, pues sabemos que él podría ayudarnos, es uno de los jefes de la mafia Italiana. -Llevar los niños a Italia conmigo, en mi país Vladimir no tiene ningún poder, y no podría encontrarlos, pues tengo muchos refugios y lugares amplios donde los niños estarían cómodos y lo más importante, no correrían ningún peligro -expresa Dante. Su idea no me parece descabellada, pues lo más importante es la seguridad de ellos, pero también estar huyendo toda la vida de ese hombre es una maldita pesadilla de la que ya quiero salir. -Luciana, para mí esto es una buena idea, lo importante es ponerlos a salvo, tu y yo nos quedaremos viendo la manera de acabar a mi padre -señala Dereck. -Yo estoy de acuerdo, pero quienes se irían y cuantos se quedarían -indaga Lucía. -Todos si no hay problema se irán con Dante, este problema es de Dereck y mío, nosotros nos encargaremos, no pondré a mi familia en riesgo por mi culpa -indico. -Hija, yo me quedare con ustedes, no te dejare quedarte en la boca del lobo sola, pues este problema empezó por mi culpa hace más de veinte años, así que no los dejare solos -advierte mi padre. Todos quedamos de acuerdo en lo que haríamos, pero mi padre no para de insistir en quedarse, hablare con mi madre para que lo convenza de lo contrario, no quiero que le pase algo, no me lo perdonaría, tengo que encontrar la manera de que mi madre lo convenza y hacer que todos se vallan para Italia mañana mismo, le agradezco a Dante él sonríe y se va tomado de la mano con mi hermana a ver a los niños, Luna se va con Jonás, pues él no está de acuerdo con irse de este país huyendo, él siempre ha sido un hombre fuerte y decidido, peor ahora debe entender que lo más importante son sus hijos y mi hermana. Sé que me dolerá estar lejos de mis niños, pero es lo mejor para ellos, además sé que mi madre y el resto de mi familia los cuidaran muy bien, también Dante me genera confianza, sé que todos estarán bien, y ver a mi hermana ilusionada con él me da mucha paz, pues ella merece ser feliz, también sé que esta lejanía le ayudara a olvidar lo que vivió con su ex. -Amor, tenemos que hablar, vamos a nuestra habitación -pide Dereck, en un tono muy extraño, sé que algo ocurre. Subimos a nuestra alcoba, estoy nerviosa tengo miedo de lo que sea que me pueda decir, espero que no quiera separarse nuevamente de mí, pues me dolería mucho que esto se repitiera nuevamente. -Amor, hable con Dante y le pedí de su colaboración para que encontremos a Vladimir y ver si podemos hacer algún tipo de tregua, mientras resolvemos la manera de acabar con él, tenemos que ganar tiempo, hacerle pensar que tenemos miedo, de que le daremos dinero, le cederemos algunos de los territorios de tu familia en señal de tregua, de esa manera estará desprevenido y ahí si atacaremos, por ahora no podemos hacer mucho, pues él estará esperando ese ataque, pero si lo tomamos desprevenido, tal vez podemos ganarle y al fin acabar con esta pesadilla de una vez por todas -dice. Sus palabras me dejan algo desconcertada, me siento perdida, pues algo dentro de mí me dice que el busca la forma de salvar a su padre, me imagino que para el nada de esto es fácil, pues es su sangre y el hombre que le enseño todo, que le dio vida, pero también el que nos ha destruido y ha intentado muchas veces acabar con la vida de nuestros hijos y familia, lo siento mucho por él, pero Vladimir no merece ninguna contemplación de mi parte, y creo que tampoco de él. -Eso que dices me parece absurdo, ¿sabes que tu padre me odia, cierto? El jamás aceptaría algo así, además no quiero que piense que gano, que se salió con la suya y que somos personas débiles, él es un asesino, de mujeres y niños, entiendo que es tu padre, pero no puede seguir matando sin razón y más a mis hijos -digo enojada y salgo de la habitación. -Lucia, Dante, vengan conmigo por favor, debo decirles algo -señalo y nos dirigimos al estudio. -Lo que propone Dereck es una locura, Dante aceptare tu ayuda en otras cosas, pero en una tregua jamás, ese tipo debe pagar por lo que ha hecho y de eso me encargare yo, no permitiré que termine matando a alguien de la familia -expongo. -Creo que también debes entender la situación de Dereck, es su padre Luciana, y eso nadie lo cambiara, esto de una forma u otra lo lastima mucho, por una parte, esta su padre y por otra tú y sus hijos, no seas tan injusta y tan ciega, él te ha apoyado en todo esto, pero ¿te has detenido a pensar que va a sentir el día que su mujer mate a su padre, crees que te mirara de la misma manera, que eso no lo afectara? -indaga Lucía. -Luciana, tu hermana tiene razón, yo creo que yo ya estaría loco, con todo esto, Dereck se encuentra en una encrucijada donde por cualquier lado terminara lastimado, hay que buscar la forma de ayudarlo a decidir, a superar el dolor que esto le causara -indica Dante. Sus palabras me dejan sorprendida, pues jamás pensé de esa forma, siempre le hablo de matar a su padre, pero nunca imagine que eso le doliera tanto, he sido muy egoísta, pero tampoco tengo idea que hacer, no se como solucionar esto sin lastimar a la persona que amo. -Gracias por hacerme entrar en razón, ya ideare algo para solucionar esto, pero mientras tanto les encargo mi vida, saben que mis hijos eso son para mí, Dante, cuida de mi familia, y gracias por hacer feliz a mi hermana. -Ella es la que me hace feliz a mí, es una mujer maravillosa y de la que me enamoro cada dea más -dice y besa a Lucía, me alegro al verlos tan felices y decido salir y darles su espacio, pues están muy acaramelados. Escucho gritos en el cuarto de Luna, pero no me entrometo, pues sé que no pasara de una discusión, ella con Jonás se adoran y jamás él le haría daño, lo conozco muy bien. Salgo a caminar por el jardín, necesito pensar en lo que hare, en que hare para ayudar a Dereck a no salir lastimado con todo esto, él se debe de sentir muy solo, miserable, por vivir en un mundo lleno de odio entre su mujer y su padre, esto no es sano para él ni para nadie. Camino con la vista perdida, solo pensando y dejando que la lluvia que ha empezado a caer invada todo mi cuerpo, dejo caer una que otra lagrima, pues no encuentro salida a este problema, si fuera mi padre yo estaría desecha, triste, me sentiría una desafortunada, la vida da muchas vueltas y nos unió a él y a mí con un propósito, no sé cuál sea el destino de nosotros, pero quiero disfrutar de este momento, pues él me ama tanto como yo a él, lo único que se interpone en nuestro amor es Vladimir Kosovo. -Luciana, perdón por… -No me digas perdón, yo debo pedirte perdón a ti, sé que sufres con esto, es tu padre, y yo la mujer que amas, estas entre dos personas que son importantes en tu vida, jamás lo vi de esa manera, pero te prometo que te apoyaré en la decisión que tomes, no quiero que sufras, tu eres el amor de mi vida y es todo lo que importa, dejare que tu decidas con respecto a tu padre, no te presionare a tomar una decisión que yo misma no sabría cómo tomar-explico. El me abraza fuerte, se aferra a mi sin soltarme, puedo escuchar sus sollozos, sé que está llorando y sacando el dolor que esta situación le produce, mi corazón se arruga al escucharlo tan devastado, y lloro con él, no encuentro palabras para darle consuelo, ni siquiera se aun que hacer para que esto no resulte un desastre. -Amor, ven, cariño no llores así, no resisto verte tan triste, tan derrotado, tu eres un hombre muy fuerte y sé que puedes con esto, también confió en que tomaras la decisión correcta para todos, pero deja de llorar, no lo resisto -digo y limpio su rostro, esta con la cara agachada, sé que siente vergüenza que lo vea así, pero eso me deja ver lo hermoso de su corazón y un lado de sensibilidad que es muy tierno en un hombre que se muestra tan fuerte como él, le doy un beso tierno y él sonríe. -Luciana, amor, eres la única que puede sacar una sonrisa de mí en un momento como este, gracias a ti soy mejor hombre, soy mejor padre, y sé que esto me ayuda a darme cuenta de los errores que jamás cometeré con mis hijos, pues ustedes lo son todo, si tengo que luchar en contra de mi padre por defender este amor que siento por mi hogar, lo hare, así mi corazón sangre de dolor, pero dame un poco de tiempo para asimilar esto, nena, te amo, te amo más allá de mí, más allá de mis fuerzas, tu estas por encima de mi padre, te lo aseguro, es solo que siento temor de que te pueda perder, de que Vladimir te mate, eso sería lo peor que podría pasarme, tu eres mi vida, y sin ti yo no existo, por más que tenga a los niños, yo sin ti me muero Luciana, me muero -expresa con lágrimas en sus ojos y aferrándose una vez más a mí. -Hija, entren a casa, no quiero que enfermen con esta lluvia -grita mi madre. Lo tomo de la mano y entramos a casa, lo invito a nuestra habitación a cambiarnos para estar con nuestros hijos, pues es la última noche con ellos por un buen tiempo, ya mañana estarán en un país distinto, tratando de adaptarse a esta nueva realidad. Después de cambiarme salgo a hacer un par de llamadas para tener el avión listo para el viaje, el dinero que llevaran en efectivo y las tarjetas de crédito, pues yo me estoy encargando de todo, no quiero que les falte nada, sé que Dante se los daría, pero no quiero abusar de su hospitalidad, pues nuestra familia tiene dinero de sobra para vivir de por vida en cualquier parte del mundo. Voy con mis hijos, fue muy duro para Liam y Teodoro, pero entendieron todo, lloraron pues quieren que nos vallamos con ellos, pero les explique que por el momento es imposible, que pronto iremos a estar con ellos y seremos felices en un nuevo comienzo, Dereck tiene una expresión de tristeza aun en su rostro, pero es normal, el ama a sus hijos y tener que separase de ellos por su padre lo está matando en vida. Jugamos con los niños y pasamos una tarde agradable, pero se me hace raro que Luna no está con nosotros, los bebes están a nuestro lado y ella y Jonás no han venido a estar con sus hijos, en ellos es muy raro pues siempre están con sus hijos, todo el tiempo, veo que mi madre está muy preocupada, tal vez sea algo que yo no, decido salir de mi incertidumbre y preguntarle, pues me preocupa mi hermana. -Madre, ¿me acompañas por favor? -indago. -Dime, hija, ¿sucede algo? -pregunta. -Eso mismo quiero saber yo ¿Qué pasa con Luna, tu sabes algo que yo no? -investigo. -No sé si contarte, es algo de tu hermana, ella te lo contara después -dice. -Mamá, quiero saber, dímelo por favor, que está pasando entre ella y Jonás, ¿es grave? -interrogo -Hija, es que…Él no se quiere ir del país, pero tampoco quiere que sus hijos lo hagan, entonces se la han pasado discutiendo de ese tema, Luna me dice que no ha podido convencerlo, de ninguna manera, no sé qué podamos hacer para ayudarlos. -Ahora entiendo, y creo saber por qué, déjamelo a mí, se cómo ayudar con esto -digo y le pido que ayude a mi Dereck con los niños y papá, no he visto a mi hermano, me parece extraño, pero como últimamente se la pasa de luna miel con su novia, sé que pueden estar muy ocupados en sus temas íntimos. Llego a la habitación de Luna, pero parece que no está, pues el que me contesta es Jonás, y abre la puerta. -Luciana, ¿Qué se te ofrece? -dice muy serio. -Creo que lo que estás haciendo no es correcto, pero quiero saber tus razones, además de cuñados, somos amigos y puedes confiar en mí, como yo confió en ti -digo. -Luciana, ahora no quiero hablar, mejor luego -dice entrando a su habitación. -No me digas eso, sabes que te quiero y quiero lo mejor pare tu familia, ahora no puedes solo pensar en el orgullo, sé que te pasa, te sientes mal por el dinero que no tienes, pero no entiendes que todo esto también es de tus hijos y tuyo, eres un m*****o más de esta familia, siempre lo has sido, independientemente de ser marido de Luna, siempre has vivido con nosotros y sabes lo que te queremos a ti, a mi nana, así que no te sientas así -señalo. -Luciana, antes trabajaba para ustedes, ahora ni eso hago, me siento como un maldito paracito -dice sentándose en la cama con las manos en su cabeza. -No digas eso, si quieres seguir trabajando arreglaremos eso, pero no pierdas ese amor que tienes con Luna, por una estupidez como lo es el dinero, mi hermana te ama tanto -indico. -Y yo la adoro, no sabes lo feliz que soy a su lado, lo que siento por ella es tan inexplicable, que no hay palabras con las que te pueda dar a entender, cada día la amo más, verla sonreír es mi mayor felicidad, despertar a su lado es un sueño, me siento en las nubes a su lado, pero me siento tan poca cosa para ella, creo que se merece alguien mejor, que le pueda dar las cosas a las que ella está acostumbrada -explica. Me acerco y lo abrazo. -Lo que ella necesita, y lo que la hace más feliz es estar contigo, nada más, el dinero no es nada a comparación del amor, ella renunciaría a todo esto por ti, te lo aseguro, ahora debes de pensar en que sus hijos necesitan estar seguros, y que mejor que Italia, además tu trabajaras a cargo de la seguridad de todos, siempre has sido el mejor en tu trabajo y seguirás como jefe de seguridad, pero en Italia, con tu familia y con mi nana, porque ella se irá con ustedes -expongo, Jonás sonríe y deja un beso en mi frente. - ¿Qué haría sin mi mejor amiga? -indaga. -Nada, pues créeme me necesitas cuando estas cometiendo estupideces como esta -señalo él sonríe y me ayuda a levantarme. -Gracias, gracias por esta conversación, la necesitaba, ahora buscare a mi mujer y le pediré perdón -indica…
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