CAPITULO 13

1529 Palabras
POV DERECK Las palabras de Luciana me dejan más tranquilo, me ayudan a darme cuenta de que no estoy solo, de que la tengo a ella a mi lado apoyándome y entendiendo mi situación, me pareció muy hermoso lo que me dijo, darme cuenta de que me entiende, de que se pone en mi lugar y se da cuenta lo difícil que es esto para mí, pues sea como sea Vladimir es mi padre y no todo el tiempo se comportó así conmigo, el me enseñó a ser fuerte y me dio una buena educción, también juagaba conmigo cuando era niño y veíamos partidos de futbol americano, al lado de mi padre no todo fue tristeza y soledad, pues también tuve muy buenos momentos a su lado que no permiten progresar, lo que me duele y siento no poder perdonarlo, es lo de mi hijo, Liam, varias veces intento hacerle daño, siendo solo un bebe, ese hombre es el que no conozco, ¿Cómo puede ser tan cruel, y despiadado con su propia familia, como quiere matar a uno de sus nietos? Esto es una maldita confusión mental, estoy agobiado de tanto pensar en las locuras de Vladimir. Estoy con los niños, Luciana entro desde hace rato a la casa y me quede en el jardín esperándola, pero me preocupa ver que no llega, meto a los bebes en el coche y llamo a Teodoro y Liam, pues creo que es hora de comer algo, los dejo con Carmen en la cocina y una chica que es la encargada de los niños, subo a mi habitación y no está, paso por el cuarto de Luna y por un momento pensé que era Luna, pero no, es Luciana , esta abrazada con Jonás, sé que no debo de sentir celos, pues ella jamás haría algo inapropiado con Jonás, sé que son muy buenos amigos y además es el marido de su hermana, dejo que terminen su conversación y bajo a la cocina con los niños, veo que Luna, está llorando en un rincón, decido acercarme, sé que no me incumbe, pero estas personas se han convertido en mi familia y no me gusta verlas sufrir, ahora puedo entender por qué Luciana está arriba con Jonás, al parecer están teniendo problemas y delicados, pues ellos son muy unidos y nunca discuten por nada. -Luna, perdona que me… No alcanzo a terminar la palabra y me abraza, fuerte llorando en mis brazos, correspondo a su abrazo y dejo que descargue eso que la atormente, está muy triste y no me gusta verla así, ella es la única que siempre me ha apoyado en momentos donde ni Luciana lo ha hecho, ahora me corresponde a mi devolver ese cariño y afecto que ella me dio. -No sé qué es lo que te pasa, pero puedes contar con nosotros, Luciana te ama y yo te quiero como una hermana, te aseguro que todo se resolverá, vi que Jonás hablaba con Luciana, el la escuchara, ellos son muy buenos amigos -expongo. -Es que tengo miedo de perderlo, él no se quiere ir a Italia, me dijo que escogiera, o me quedo con él o nos separamos, yo lo amo, pero la salud de mis hijos está por encima de él y de quien sea, no puedo someterme a su chantaje, sé que él me ama, pero no entiendo que le ocurre, por que actúa de esa manera, no está pensando en los niños y en mí, solo en él, Dereck -expone Luna en medio de lágrimas. -Tranquila, yo te entiendo, pero dale la oportunidad de explicarse lo que le pasa, tal vez haya alguna solución a este problema, sabes que el amor de ustedes es muy grande y pasara este pequeño obstáculo, si lo ha hecho el mío con Luciana, que han sido cosas inmensas y que tú conoces muy bien, porque no ustedes que solo es un inconveniente por mala comunicación, ¿Tú le has preguntado cómo se siente, porque no quiere quedarse o solo discutieron? -investigo. Ella se queda pensando y sé que cae en su error. -Tienes razón, yo solo me enfurecí y no lo deje explicarse por qué no quiere ir con nosotros a Italia, no le di la oportunidad de explicarse, creo que tengo que ir y hablar con él, gracias Dereck, ¿pero dime como sabias que no le había preguntado? -indaga curiosa. -Porque eres igual que tu hermana -rio, ella igual y se va en busca del amor de su vida. Veo que Carmen ya llevo a los niños arriba, ya está algo tarde, pues son más de las siete, ellos tienen un horario y Luciana no permite que se pasen de ahí, la veo salir de la habitación de los niños. -Amor ¿Dónde estabas, pensé que seguías con los niños? -pregunta. -No, amor, estaba con Luna, estaba llorando y pues quería ver que podía hacer por ella, también te vi a ti con Jonás, me imagino que haciendo lo mismo que yo -digo. -Si amor, ya hablé con él y lo hice entrar en razón, el problema es porque no está trabajando y se siente inútil y mantenido, esas fueron sus palabras no las mías, pero ya encontré la forma de que se sienta mejor y pueda trabajar en lo que mejor sabe hacer y eso es como jefe de seguridad de los niños -explica. -Me gusta tu idea, con él sé que los niños estarán muy seguros, eres la mejor -digo y tomo sus labios que tanta falta me hacían, agarro con fuerza su trasero y ella el mío. - ¿Sabes que quiero amor? Me pregunta. -No, dímelo -señalo. -Que tengamos una pelea, quiero entrenar contigo, te reto -dice. Me da mucha risa, pues pensé que quería algo más, pero esa idea me encanta. -Acepo tu reto cariño, pero hagamos esto más emocionante, con una apuesta -expongo. - ¿Qué clase de apuesta? -investiga. -Que el que pierda hará por un día entero lo que el otro le pida, sin renegar y sin protestar -explico -Estas dispuesto a ser mío por un día, porque sabes que ganare y no seré nada buena, te pondré hacer cosas que no puedes imaginar -advierte. -prepárate Luciana, porque si te gano tendrás que trabajar para mí por un día, no te tratare como mi mujer si no como una empleada más -indico. -Pues vamos a ver en el ring quien gana, invitemos a la familia y pongamos Jack de referí para que sea justo -expone. Acepto y vamos en busca de la familia, le explicamos de que trata esto y todos se sorprenden, Lorena no está de acuerdo pero los demás si, incluso Dante que ya se iba quiso quedarse a ver quién resulta vencedor, subimos a la habitación a ponernos ropa adecuada, veo como mi mujer se desnuda ante mi mirada, quedo babeando al verla casi desnuda, a pesar de conocer su cuerpo a la perfección siempre verla así delante de mí es una locura, ella me mira y sonríe, se acerca y me besa, mete su lengua por toda mi boca y yo disfruto tocando su trasero, la cargo a horcadas, pero ella se zafa y se aleja. -Lo siento, pero por ahora somos rivales, el beso que te acabo de dar es el beso de judas -dice y se va a terminar de vestirse en el baño para que no disfrute de la hermosa vista que tenía delante de mis ojos. Salgo y veo que todos están sentados al lado del ring esperando por nosotros, Subo al ring y espero que Luciana llegue, entra a mi lado y se pone en posición, todos aplauden y no le hacen barra a ninguno de los dos, mi hermano toma su posición de juez o réferi de la pelea y nos disponemos a comenzar, suena la campana chocamos los puños, estamos listos para la pelea que será muy divertida… Luciana está furiosa pues Salí vencedor, es la primera vez que le gano, no quiere que nadie le hable y le diga nada, y lo peor es que ella será mía por un día el cual inicia mañana, salgo tras ella y veo que entra directo a nuestra habitación, se va para el baño y sierra con llave para que no la siga, parece que no sabe perder. -Amor, abre, porque estas tan furiosa, todo el tiempo no puedes ganar nena, ven que tú sabes que te amo y que no te pondré hacer nada malo -digo. -No es por eso, tu hiciste trampa -grita furiosa y sale del baño en ropa interior. -Amor, que te distrajeras con la belleza de tu esposo no es mi culpa -digo riendo y ella me golpea el pecho. Se va al baño y abre la regadera, y empieza a ducharse, aprovecho que no puso seguro a la puerta y entro al baño me quito la ropa y la acompaño en la ducha, acaricio sus senos y masajeo con delicadeza. -Ya estas más calmada -pregunto. -Con esa forma de tratar de calmarme cualquiera -dice y se voltea a besar mis labios, disfruto de sus besos y su cuerpo y nos entregamos por amor…
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