POV DERECK
Lo que me dice Luciana de mi padre aun me sorprende, no sé porque si lo conozco, si se la clase de mala persona que es me aterra aun ver a donde puede llegar, a pesar de todo es mi sangre y aunque me duela reconocerlo es mi padre y por eso tengo sentimientos encontrados pese o no soy un Kosovo y eso no lo puedo cambiar.
Luciana está muy nerviosa, me dice que hablaremos con su padre para reforzar la seguridad de la casa y de los niños, pues mi padre no conoce a mis hijos y los puede confundir con los de sus hermanas, sé que tiene razón.
-Amor, cálmate, no te alteres, los niños todos estarán bien, te lo aseguro, ahora estaremos prevenidos, la salida a los parques ya no va, aquí tenemos un mini parque, construiremos columpios, una cancha de futbol, haremos lo que sea para tener a los niños felices, sin tener que salir de casa, Liam y Teodoro no volverán al colegio, le contrataremos una maestra privada, tomaremos todas las medidas correspondientes para que estén bien, te lo aseguro -expongo, ella me besa y sube a estar con los niños.
No me gusta verla tan nerviosa, no es ella cuando esta así, además sé que puede cometer una locura como lo ya lo ha hecho en otras ocasiones, ella suele ser muy impulsiva y siempre hace lo primero que se le ocurre, debo de pensar en una forma de distraerla para que no siga tan nerviosa.
Busco a Jack y Luciano, les cuento todo lo que paso y de cómo debemos ampliar la seguridad, ellos están de acuerdo.
-Van a ir al evento que nos invitaron en la empresa, es uno muy importante donde los mejores empresarios y las celebridades más famosas asistirán, alguno tiene que ir en representación de la empresa -dice Luciano.
-Yo iré con Luciana, quiero que se distraiga y deje de preocuparse, pues sabemos lo que puede hacer si se deja llevar por la preocupación y sus impulsos.
-Tienes razón, vallan, pero cuídala mucho, dejo a mi hija en tus manos, tú me respondes por ella -amenaza Luciano.
-Con mi vida, primero me matan antes de que le hagan algo a la mujer que amo -expongo.
-Que cursi hermano -dice Jack burlándose.
-Mira quien habla, ya ni te vemos por estar con tu mujer, porque eso ya no es un noviazgo, ya cásate -expongo.
Luciano se ríe a carcajadas y Jack se pone pálido con la palabra matrimonio.
-No me siento preparado para un matrimonio, cásate tú y déjame en paz -dice.
-Me parece una tontería lo que dices, por mí ya me hubiera casado con la mujer de mi vida hace años, pero la vida o el destino no me lo ha permitido, pero Luciana será mi esposa así sea lo último que haga en mi vida -señalo.
-Pues suerte con eso, pero a mi déjame vivir tal cual estoy, pues me siento cómodo con esto, ya después hablaremos de ese tema, además llevo muy poco tiempo con ella -explica.
-Bueno, ya basta de esta conversación, hagan sus deberes y encárguense de contratar personas confiables para cuidar de mis nietos -exige.
Hago un par de llamadas para que me traigan los mejores guardaespaldas para los niños, termino con eso y busco a mi mujer y mis hijos, los veo en el jardín con la abuela y Luna.
-Hola mis amores -digo cargando a mis princesas, y besando a Emanuel, quien ríe al verme. Luna, ¿sabes dónde está Jonás? Es importante -investigo.
-No está en la casa, salió con Bianca a una cita médica, nuestra nana no se ha sentido muy bien y pues él la acompaño -explica.
-Gracias, entonces lo esperare. Amor, tu y yo tenemos un evento mañana, espero no se te olvide -digo.
-¿De qué evento me estás hablando? Ahora solo quiero estar con mis hijos y cuidar de ellos -dice firme.
-No acepto un no como respuesta, pues es un evento muy importante y tu padre me dijo que teníamos que ir -señalo.
-Déjame pensarlo y en la noche te digo.
-Ok mi amor, creo que los niños están muy cansados, llevémoslo a sus cunas y les damos sus teteros para que tomen una siesta, debemos hablar con Liam y Teodoro de lo de su colegio, pues ellos estaban muy felices y sé que esto los afectara mucho- expreso.
-Tienes razón amor, vamos dice y ponemos los niños en sus carriolas.
Hablamos con los niños y lo tomaron muy mal, pero entienden lo que pasa y que es por el bien de ellos. El día pasa rápido los hombres que contratamos ya están al tanto de la situación y comienzan mañana con sus deberes, cenamos todos juntos y platicamos de la situación, quedamos en que nadie saldría con los niños y que nadie extraño entraría a la casa, ni familiares de los trabajadores, pues Vladimir es muy astuto y usaría cualquier oportunidad para hacer daño.
Estoy en la cama con mi esposa en brazos, estamos arrunchados.
-Amor, mañana iremos ¿cierto? -indago.
-No tengo ánimos mi vida, dejémoslo para otro día.
-No, por favor, vamos, quiero pasar un rato especial con la mujer de mi vida y esa mujer solo eres tú, así que acompáñame, es importante para sus empresas -busco una excusa para que acepte.
-Ok, amor, iremos, pero ahora dame un beso y a dormir -dice
Beso con mucha delicadeza y disfrutando de sus labios, pues soy adicto a ellos, ella deja un pequeño mordisco y succiona sacando un gruñido placentero de mí.
-Te amo, que descanses -dice y me abraza para dormir.
-¿Piensas dejarme así? -digo y le pongo la mano en mi m*****o para que sienta lo que causa en mí.
-Lo siento, pero debemos dormir, estoy algo cansada, te prometo que te recompensare después -señala
-Está bien, solo porque aceptaste ir conmigo mañana, sé que serás la mujer más hermosa de todas, esas modelos y actrices envidiaran tu belleza -digo y beso una vez más para dormir felices abrazados como una pareja de enamorados, pues es lo que somos, porque cada día que pasa siento que la amo más, este tiempo que la sentí perdida me di cuenta que sin ella nada tiene sentido, que ella es mi razón de ser, que cada cosa que hago es por ella y para ella, estoy tan arrepentido de haberla traicionado, pues sé que si ella se hubiera acostado con otro hombre se me haría muy difícil de perdonar y más de olvidar, porque no puedo imaginar otro hombre tocándola, besándola, haciéndola gemir, eso me enloquecería soy un obsesivo con mi mujer, mataría a cualquiera que la tocara, pues ella la siento solo mía…
POV LUCIANA
Haber aceptado la invitación de Dereck me sirvió mucho, pues ahora estamos en el evento divirtiéndonos con Lucía que también necesitaba distracción, al igual que yo, lo que más me tiene sorprendida es como se está llevando Dereck con Dante, pues al sentir que ya no es una amenaza para nuestra relación se están llevando muy bien.
Lucía está preocupada por mi forma de pensar con respecto a su relación con Dante, la verdad es extraño, pero él es un caballero y ella una princesa que merece ser feliz.
Los besos entre Dereck y yo son cada vez más intensos, mi pelvis pide a gritos atención, pues estoy con uno de los hombres más bellos del lugar, con ese nuevo corte se ve muy atractivo y me encanta aún más, muero por estar a solas con él y que me haga gemir de placer, como solo él lo sabe hacer.
-Nena, quiero hacerte mía ya-dice Dereck en mi oído.
-Y yo quiero que lo hagas, vámonos de aquí ya -digo firme.
Me despido de mi hermana y Dante y salimos tomados de la mano, nos subimos al auto en el que vinimos, él conduce, pero nuestros cuerpos no quieren esperar, comienzo a tocar su pecho y el acaricia mis piernas, con una mano y con la otra conduce, bajo mis manos hasta su gran amigo, lo toco por encima del pantalón y puedo ver y sentir lo firme que esta, el gruñe con mis caricias, parquea el auto cerca un parque y me subo en sus piernas, nos damos un beso salvaje y apasionado, nuestras manos viajan por todo nuestro cuerpo, me recuesto en el timón del auto mientras el mete uno de mis senos a su boca, el timbre del auto, suena y nos hace entrar en razón.
-Amor, iremos a la cabaña, hoy quiero que grites, que no te cohíbas mientras te tengo en mis brazos -dice y conduce con velocidad, nuestras respiraciones están muy aceleradas, por la intensidad del momento, ambos sonreímos pues creo que estamos locos, siento como si no hubiera estado con él hace mucho tiempo, mi cuerpo lo anhela, mis manos lo necesitan y mi entrepierna lo desea.
Llegamos a la cabaña y no esperamos a llegar a dentro, nos besamos dentro del auto, pues sabemos que estamos solos y que nadie nos vera, el baja la parte de arriba de mi vestido dejando mis senos al descubierto, los acaricia con sus manos para luego meterlos a su boca, yo quito su camisa y beso su cuello y su pecho, volvemos a nuestras bocas, nuestras lenguas se complementan, exploro con ella toda su cavidad bocal y el hace lo mismo conmigo, me saca del auto cargada sin dejar de besarnos, estamos casi desnudos abriendo la puerta de nuestra cabaña, entramos y nos recostamos cerca la chimenea, que está apagada, todo el lugar esta oscuro, pero no me molesta, pues conozco su cuerpo de memoria y él el mío.
-Espera, nena, prenderé la chimenea, quiero observar cada parte de ti -expresa y me da un beso más para irse a encender la chimenea.
Me termino de quitar el vestido y me quedo solo con mi ropa interior inferior, pues lo de arriba desde el auto me lo quito.
Lo veo acercarse a mí con el pantalón desabrochado y dejando ver su bóxer, se ve tremendamente sexy, creo que estoy en un cuento erótico. Se quita los pantalones y me pega a su pecho con algo de rudeza, besa mis labios y muerde suavemente, salen gemidos pequeños de mí, el parece deleitarse con ellos me alza y me toma de mi trasero, pega mi pelvis a su m*****o firme, no puedo evitar los jadeos de placer que produce en mí.
Me recuesta en un sofá y besa mis senos asiendo un recorrido hasta mi intimidad, la besa por encima del panty, lo quita con sus labios y yo solo puedo disfrutar, gemir, dejar salir pequeños gritos placenteros con todo lo que él está haciendo, después de sacar mi braga me besa con mucha pasión, él se separa de mi para empezar a besar mis piernas hasta llegar a su destino, me mira fijamente a los ojos.
-Quiero que grites -dice y yo asiento con la cabeza implorando con la mirada que haga contacto con mi intimidad.
Dereck desliza su lengua por mi muslo, hasta llegar a mi humedecida intimidad, y lame, mis piernas empiezan a temblar, el me penetra con su lengua provocando que suelte un leve grito.
-No te cohíbas amor, quiero escucharte gritar y gemir mi nombre.
Después procede a lamer rigorosamente mi perla, jugando con ella y haciéndome gritar por el placer que esto me produce.
-No pares Dereck, no pares -grito.
Él succiona y saborea con ardor, devorándome con cada rozo y cada movimiento, llevándome al borde del éxtasis.
-No…no pares, logro decir entre jadeos y me sale más como un susurro, él me lame más rápidamente y retira su lengua, eso se siente muy delicioso y delirante, lo hace varias veces al ver el placer que me produce, no resisto más y grito en agonía después de tener el orgasmo más placentero de mi vida.
Mis piernas tiemblen aun por lo que acaba de hacer, es algo que jamás olvidare y que quiero repetir constantemente.
-Eres increíble -digo después de recuperar el aliento.
-Ahora es mi turno -digo y me subo encima de él, beso su cuello y sigo con un camino de besos hasta llegar a su amigo, lo libero de esa prisión en la que lo tenía y puedo ver el movimiento brusco que hizo al sacarlo,
-Me excita verlo levantarse y moverse -digo
Él lo hace una y otra vez dándome la bienvenida lamo sus gemelas y escucho un fuerte gruñido de su parte, mi lengua se desliza por su gran amigo hasta llegar a la punta.
-Hay nena, vas a matarme de placer -dice.
-Quiero que grites le devuelvo sus palabras.
Sigo lamiendo suavemente para hacer más larga su agonía y que anhele el momento en que la introduzca a mi boca. Muerdo con suavidad la punta de su amigo, él suelta un leve grito, la introduzco por completo a mi boca al ver que conseguí lo que quería, él grita aún más fuerte y yo juego una y otra vez por completo, dejo que llegue hasta el punto de que me cause horcadas, pues se cuánto le gusta, su gemidos y gritos son cada vez más constante y eso significa solo una cosa, el me levanta rápidamente pues sé que quiere terminar dentro de mí.
Él se levanta del sofá y me recuesta en él, me quedo observando lo perfecto y grande que es.
-¿Lo quieres? -dice rosando su amigo a mi entrada, sacándome unos jadeos.
Lamo y muerdo mis labios y le indico con la cabeza que sí, pongo mi dedo en la boca.
-¿Lo quieres? -pregunta una vez más rosando mi perla esta vez en movimientos circulares.
-Si…si…lo quiero-grito entre gemidos. entra en mi…profundizándose dentro de mi…él se queda sin moverse, es un momento especial que ambos disfrutamos.
-d**k, hazme tuya -digo, él me besa con pasión desenfrenada al escuchar que lo volví a llamar d**k.
-Me encanta que me digas d**k, pues siempre he sido tu d**k amor -dice acelerando sus movimientos, de mí solo salen gritos y gemidos de placer al igual que él, nuestros gritos son incontrolables, le clavo mis uñas en la espalda, y rodeo mis piernas por su cintura para profundizar más. Nuestros movimientos son cada vez más apresurados, sentimos nuestras respiraciones dificultarse ya. El sudor que emergen nuestros poros crea un sedoso lubricante para nuestros cuerpos haciendo nuestros roces más excitantes, que provoca que ambos lleguemos a un delicioso orgasmo…
-Amor, gracias por permitirme ser parte de tu vida, por dejarme estar a tu lado y compartir contigo el resto de mi existencia, eres la mujer que me enamoro desde ese primer día, desde esa primera cita, desde ese primer beso, siempre has sido tú, y siempre serás tú. Eres la razón de mi existir, amor quiero que nos casemos pronto, ya no quiero esperar más, porque tú eres mi mundo…