Al día siguiente, Ofelia se prepara para el evento en el que acompañaría a Adriel. Se preguntó porque había accedido a acompañarlo, si era una traidora. La joven niega y continua arreglándose, Adriel se encontraba en la habitación contigua. Después de llegar de la oficina, le anuncio que tenía dos horas para alistarse. Así que como pudo, se maquillo lo mejor posible, y acomodo su cabello de una manera que ni ella misma creyó que lograría hacer. Cuando observo el resultado final en el reflejo del espejo de su habitación, quedo sorprendida con el cambio tan drástico que había conseguido. —Ofelia, ¿ya estas listas? —Y justo a tiempo había terminado. —Si, en un segundo salgo —Toma su pequeño bolso de mano, para encaminarse hasta la puerta. Al abrirla, Adriel levanta la vista y de inmediat

