Lewis empujó sus gafas a su lugar adecuado moviéndolas de la punta de la nariz mientras observaba sus manos. Trev colocó una taza de café frente a él. —Me disculpo por adelantado por el café. Por favor siéntete libre de ignorar su presencia. Lewis sonrió, finalmente, aunque levemente. Trev había conocido a Lewis toda su vida y le preocupaba la tristeza que se reflejaba en su rostro. La entrevista ya iba por la mitad y era la primera vez que Lewis lo miraba a los ojos. —Solo puedo imaginar lo molesto que es esto. —Charlotte me dice que no soy responsable… pero de todas formas, si Cecil no hubiera ido a mi casa para inspeccionarla, bien que podría haber evitado esta terrible tragedia. —Creo que debes prestar atención a Charlotte. Falta mucho para saber qué sucedió pero no hay posibi

