—Mamá, somos nosotros. —Gritó Trev mientras insertaba la llave en la cerradura de la puerta principal. Durante el camino a casa había observado los alrededores en busca de esa persona. Primero Charlie y ahora su madre. —En la cocina, cariño. Preparando té. Trev mantuvo la puerta abierta para que Charlotte entrara primero y luego escaneó el área en caso de que el hombre estuviera merodeando por allí. Nada se movía en la calle. Cerró la puerta y se dirigió a la cocina. Charlotte había tomado el pastel de manzana cuando salían, insistiendo en que sería bueno compartirlo con Rosie. Él tenía la intención de tener a Charlotte cerca hasta que resolviera todo esto. —Eso huele delicioso, cariño. Lo cortaremos en un minuto. —Rosie levantó la mirada mientras se acercaba Trev. A pesar de l

