Una semana entera en el hospital Liv lo paso de maravilla, su padre le pidió perdón por lo que Hugo le había estado haciendo, para Liv solo habían sido golpes simples lo que había vivido en Moscú hubieran escandalizado mas a su padre, por lo que calmo al hombre y se había limitado ha decirle que no se preocupara que ella era tan fuerte como el que no dejaría que un hombre como Hugo desmoronaran su estado emocional ni físico. Lo cierto era que su salud mental y física ya estaban sufriendo cambios por culpa de Santiago.
Esko no estaba convencido de que su hija le hablara con la verdad y aun así acepto lo que ella decía, también le informo que sus cosas ya estaban en casa de Iñaki y la propuesta que le había dado a Hugo, a decir verdad Esko podría parecer un hombre temible, autoritario y déspota todo eso solo era una fachada, en su juventud había sido tan inocente y ciego que no logro evitar ser traicionado por sus supuestos amigos, arrastrando a su hermano al abismo y con ello a su familia, pero fue su familia quien salvo a Esko, su padre y esposa solo le habían pedido una cosa que la única hija Dagger nunca debía sufrir, no debía arrastrarla en su afán de redimir a su hermano debido a que Nain se había sentenciado así mismo en el momento. Por ello su afán de proteger a Liv y verla feliz, conocía lo suficiente a su hija para poder notar que ella estaba enamorada de Hugo, quien lo negara se mentía a sí mismo. Y seguía en deuda con Diana su mejor amiga, la hermana que la vida le daría y la misma que perdió por su ingenuidad y falta de carácter.
Por su parte Hugo no había ido a visitar a Liv, ni siquiera intento comunicarse con ella. Estaba replanteándose el cómo debía llevar a cabo su plan de venganza, nunca espero que Esko fuera tan magnánimo al pensar en la felicidad de Liv, comprendía que si ella era feliz su padre también lo seria, odiaba la posibilidad de que un Dagger tuviera una vida plena mientras inocentes habían sido víctimas, la forma tan visceral en que Esko lo había acorralado lo que ponía en un predicamento sus objetivos. Uno debía acabar con Esko y dos al final de su venganza Liv debía ser solo su mujer y ser devota a él, así ambos podrían ser felices. Su enemigo había dado jugadas tan certeras y mortales que sin importar que Hugo debía sacrificar a Liv, para ganar si o si.
Los secretos enfrentaban a dos hombres que debían estar unidos por una guerra despiada que se avecinaba.
Liv tuvo una semana donde logro aclarar su mente y poner como prioridad a Santiago recordando la charla que tuvieron algunos días atrás.
*Flashback*
Una Liv perezosa salía de la bañera, pensando en que debía comer era su único día libre y podría complacerse con algo que no comiera habitualmente, con una toalla sobre puesta se dirigió a la sala para ver los folletos de los restaurantes locales y tal vez algo podría apetecerle a comer. Se llevo semejante sorpresa al ver a una figura alta recargado en el ventanal que daba a la calle, Santiago iba de traje n***o completamente lo que le daba un aspecto de hombre aterrador, con su sexy y encantadora voz le hablo Liv
-Tardas demasiado, ¿será que mueres por envejecer?
- ¿Qué haces aquí? - las manos de Liv se movieron torpemente ya que su sorpresa aun no pasaba
- Hablemos seriamente, aunque con esa toalla es imposible ve y ponte algo más decente, es incomodo hablar contigo con ese atuendo
-Hablemos entonces
-Ve y cámbiate
-Si lo hago deberás hacerlo también tú, tu traje hecho a la medida te hace ver temible y es incomodo hablar contigo con ese atuendo
Santiago entro a una de las habitaciones y tomo un par de sudaderas y un pantalón deportivo, estas prendas eran tan masculinas que reflejaban su estilo, le arrojo a Liv una sudadera y el pantalón, la mujer no se inmuto, por lo que se quito el saco y corbata, aflojando también la camisa. Liv le dio la espalda se quito la toalla y se metió rápidamente la sudadera, al ver su cuerpo desnudo y con moretones, el corazón de Santiago se paralizo quiso preguntar que quien le había hecho daño mostrar su preocupación y rabia, y con todo su ser reprendió ese impulso de protegerla, se dijo así mismo >
Si Liv hubiera escuchado ese pensamiento se habría reído, aparentaba ser fuerte como muchas otras cosas, pero estaba muriendo lentamente. Una vez cambiados retomaron su platica
-Liv estamos en confianza, no finjas conmigo
-Está bien, ¿dime que quieres hablar?
-¿Leíste ya la información que te deje?
-No
-Bueno déjame ponerte al tanto- Tomo el sobre y abrió una laptop y empezó a explicar detalle a detalle los hechos relevantes ocurridos hace tiempo, por lo que ella corroboro lo que ya sabia y de lo que no poseía pruebas, verla así sin expresar algo Santiago sugirió comer algo para que ambos se relajaran y así saber que teorías o historia macabra se estaba formando en la cabeza de Liv.
Fue muy fácil decidirse por una pizza y refrescos, Liv amaba esa idea, pero al estar con Santiago la hacia preguntarse si era buena idea lo que pidieron tal vez él vería lo gorda que se pone al probar esos alimentos y bebidas, así que opto solo por comer una rebanada y abrirse una botella de agua, ambos ya más cómodos ambos charlaron sin poses ni secretos, armando una línea de tiempo en una de las paredes de un cuarto despejado.
-Liv, si todo esto paso así, Linda y Malu pudieron llegar a Amelia
-Llegaron a Amelia
-¿A caso son las personas de tu infancia?
-Apuesto todo por ello, Lin y Mar, todo apunta a que fueran ellas
-Tal vez, ¿pero como terminaron en Villa Lissa?
-Si llegaron al puerto por la zona de carga bien pudieron ser capturadas por esta banda – Liv señalo en la pared la insignia de una banda de traficantes de personas
-No hay forma de llegar a los registros
-Existe una, Daga negra deberá contactarse con Hugo
-No, Eiza te delataría en cuanto crea que te acerques a Hugo, cuando esa mujer se siente amenazada es temible
-De Eiza me encargo yo, algo me dice que Hugo pagara lo que sea
-Aun así, dudo que me deje entrar, esa bodega guarda años de información del Grupo del Valle
-Te has vuelto mas pesimista, como dice Iñaki solo un golpe invisible resuelve las cosas
-Y un golpe quirúrgico hace estallar una nación- se miraron sonriéndose mutuamente -Solo que se te olvida que aun te está vigilando
-Y tú serás Daga negra y al mismo tiempo deberás ser el traficante que algunos creen que eres
-Si tiene un equipo de investigación no tardara en dar conmigo, soy algo pésimo para esconderme
-Lo sé – Liv salió pero no tardo en regresar, entregándole un teléfono celular a Santiago empezó a explicarse -Usa este teléfono ya esta integrado el correo con el que me ha contactado, entra a los túneles del metro enciende el dispositivo, una vez que envíes el mensaje apaga el dispositivo, quita la pila y deposítalos en esta caja, Iñaki la diseño para que no pueda emitir ninguna señal cuando logres hacer que el mande a sus hombres a ir por un documento que lo conduzca a Diana, deberás implantar a este amiguito
Un sorprendido Santiago miraba a una diminuta mosca, pero esta era algo extraña.
-Quita esa cara, ya conoces a mi querido Iñaki le gusta facilitar los golpes
-¿Exactamente que hace?
-Este es su control, por lo que veras en tiempo real lo que esta sucediendo, tiene una cámara integrada al igual que un micrófono
-Esto seria de mucha ayuda para tu amiga de la comisaria
-Lo sé
-Pero no lo sabes todo, mira genio si lo que pretende es comprar información y que no le pases nada a los Dagger, solo le estarás dando una pista más a su favor
-Daga negra compra el cuadro del faro y tu mi querido mafioso compras el expediente de GBM, es una de las primeras empresas asociadas que quebró unos meses antes de que Hugo asumiera la presidencia
-¿Tiene algo de relevancia?
-Si y no, hasta hace 5 años con ella se lavaba dinero de los negocios sucios de Salvador
-Si lo descubre, no habrá oportunidad de acercarnos a esa bodega
-Tu hombre estrella deberá ser más hábil, llevaba a cabo toda la operación en la fiesta de su cumpleaños, Alexander MacMillan asistirá y por nada en el mundo Hugo dejará pasar esta oportunidad
-Parece que estoy escuchando a Iñaki, me agrada la idea así que enviemos de una vez por todas nuestro anzuelo.
*Flashback*
El plan estaba ya en marcha y ejecutándose a la perfección. Fernando miro fijamente a Hugo
-¿Qué harás?
-Si ese tipo quiere hacer la reunión el día de la fiesta, déjalo entrar soy mejor negociador
-MacMillan es un pez gordo, nos acribillara si sabe a que tipo de persona invitamos
-En cuanto ese hombre llegue a la fiesta conduce al hombre a nuestra biblioteca
-Ok, y en cuanto a Liv que has pensado
-No firmare el divorcio y no me acercare a Hugo para conocer su retorcida versión, hasta ver que nos ofrece este hacker
-Conoce muy bien el caso de tu madre y tiene pruebas de la muerte de la esposa de Esko
-Te ha comentado que pruebas
-No, pero te ha dado mas tiempo
Todo iba tal cual el plan que se armó Santiago con las bases que Liv le había dado, Hugo tendría la oportunidad de cambiar su jugada y salvar a su reina, ya estaba escrito que la perdería solo así podría abrir su mente y corazón para aceptar la cruda verdad.
A las afueras de la ciudad de Amelia de la zona oriente se encontraba la penitenciaria de mujeres. Una mujer de mediana edad esperaba con una felicidad incontrolable de ver a una inocente por fin ser liberada, acusada injustamente por una familia de ricos de robo.
-Mi niña por fin eres libre
-Madrina – ambas se abrazaron
-Bueno es hora de dejar estos años de penurias, empecemos de nuevo en un lugar distinto
-Si – la chica estaba tan sonriente y siguió a la mujer hasta un carro modesto que las llevo al aeropuerto internacional, el conductor les dio unos pasaportes y nuevas identidades, así como una carta llena de instrucciones.
El avión despego y la chica miro a su madrina con unos ojos llenos de tristeza y rabia
-Se que acordamos nunca regresar a Amelia, pero ellos deben pagar la muerte de mi hijo
-Mi niña yo regresare contigo, pero primero debes prepararte
-Me he preparado en esa cárcel
-El hombre que nos ayudo es un viejo conocido, y también va en contra de esa familia quiere que te instruyas y regreses aquí para hacer justicia
-¿Confías en él?
-Ardería en el infierno por él
-Entonces hagamos todo lo que nos pide