Liv salió del hospital sin contacto con Hugo quien en todo ese tiempo solo planeo un nuevo negocio con MacMillan tampoco inicio los tramites de divorcio por el contrario pago un par de multas dándole a Liv acciones de su empresa, no estaba muy contento por ello, pero era mejor una tregua con Esko por las puertas que le abría.
Alexander MacMillan un hombre tan gallardo y oscuro, la nobleza de su rostro solo era una cortina a su cruel temperamento y arrogancia, esa altanería y prepotencia solo podía ser pisoteada por una mujer Miranda Goss, ella era quien había llevado a Alexander a la cima, le dio todo el poder el mismo que lo encadenaba a los deseos de esa mujer, lo que mas deseaba el hombre mas poderoso del mundo era librarse de los Goss y la llave de a su libertad se llama Liv Dagger. Había investigado bien a la chica solo para encontrarse con un laberinto desde su infancia hasta la actualidad, los Dagger eran una familia muy antigua y lo demostraba la suma los fideicomisos en diferentes partes del mundo mas sus propiedades a nombre de Liv Dagger era mucho mas de lo que el poseía. No entendía por que el finado Anmon Dagger había dejado a una bailarina tanta cantidad de dinero, quien podría hacer crecer ese dinero era su nieta mayor.
No debía buscar una alianza con Liv si deseaba tener todo ese capital a su disposición, Liv tenia que ir a el primero solo así ambos podrían deshacerse de los Goss, era tiempo de terminar con el control de una de las casas más antiguas y crueles. ¿Podría controlar a Liv? ¿En verdad era una damisela tan frágil o solo era una fachada?
Olivia Barker la asistente y mano derecha de Alexander, entro al estudio vio pensativo a su jefe y decidió observarlo por unos minutos antes de hacerse notar
-Señor MacMillan debe darse prisa hoy es la cena por la galería
-Deberías solo ir tú, odio a todos esos idiotas que desean hacer negocios
La mujer le sonrió coquetamente y caminando hacia la ventana, su mira se volvió triste y llena de rabia, pero su voz tan sexy no cambio a la hora de hablar -Liv Dagger asistirá representando a su familia, es buen momento que se presente como un ángel salvador
El hombre soltó una carcajada y abrazo por de tras a Olivia - ¿Ángel dices?, si soy el diablo y debes saber que tu eres la mujer de mi corazón
-Pero no la que estará a tu lado
- A mi lado siempre estarás, esa bailarina es solo una pieza de ajedrez
- No es cualquier peón
- ¿Siempre debes tener la razón?
Olivia con una voz orgullosa y tranquila, bajo una mirada gélida y amable, giro para plantarle un beso apasionado al hombre que la aprisionaba en un abrazo -Siempre he de tener la razón y cuando no sea así podrás echarme de su lado si es lo que gusta
-He conocido a mujeres mucho mas hermosas que tú, de excelentes casas y con mejor cerebro que el tuyo. Aun así, me muero por tu cuerpo, tus platicas, tu complicidad, tu pasión, tu ser
-Lo dice porque soy la única que puede sostener una platica interesante antes, durante y después del sexo, sin mencionar la capacidad que tengo para aguantar sus celos tóxicos y su temperamento. Los hombres como usted pueden enamorarse del ser más maligno con cara de ángel hasta el punto de olvidar sus principios y su ser, no le importara destrozar a la mujer que en verdad le quiere, para cuando toque fondo su amada ya lo habrá despojado del verdadero amor, y la mujer de buen corazón estará con otro hombre si es que ya sano, si aun sigue herida ambos se aferraran a una relación de ensueño y desgastándose a lo largo de los años, sea cual sea el resultado no será feliz hasta el día de su muerte
-Tu corazón no es tan bueno y no eres tan malvada como todos piensan incluyéndote, no temo lastimarte porque tu ya lo haces, tampoco te dejare ir y la futura señora MacMillan siempre estará bajo tu sombra
Con una tenue sonrisa y una cara de obediencia la mujer abrazo a Alexander, el abrazo tan cálido lo invito a besarla con ternura, para después con un gesto mas rudo hacerla su mujer, terminando su sexo animal, Alexander adopto la postura de un jefe exigente y lleno de ordenes para sus subordinados, para poder asistir al evento de su galería.
Cuando llego fue la sensación de los periodistas y sus reflectores los cuales estaban acostumbrados a verlo llegar con su asistente, al entrar a la galería solo vio a personas de renombre, con buena reputación y conocedoras del arte, vio a los Goss tan ufanos creyéndose dioses, se obligó a sonreír y saludarlos como quien saluda a un ser querido, las miradas estaban en ellos pronto se vieron opacados por una joven pareja eran Liv e Iñaki, iban combinados con esos elegantes atuendos color blanco y juntos emanaban un aura de paz y cariño, la llegada de fue agradecida por Olivia y Alexander, los recién llegados no tuvieron otra opción que ir hacia donde se encontraban los Goss y Alexander.
Se realizaron las presentaciones correspondientes, Liv e Iñaki se dirigieron a ver la exposición de la galería, Alexander quiso ir con ellos solo que sus obligaciones lo invitaban a saludar a los asistentes más renombrados, con la mirada trato de seguir a la joven pareja, detalle que no pasaba desapercibido por su acompañante que en todo momento llevo una sonrisa, pronto llego el acto mas importante de la noche unos bailarines realizaron algunas representaciones respecto a la historia de galería, un Ariel muy animado dio un discurso e invito a Liv a tocar el piano acompañada de Iñaki con el violonchelo, su melodía fue alegre y puso a moverse a algunos de los presentes entre ellos al mismísimo Alexander, al terminar los aplausos resonaron muy fuerte. La joven pareja dio las gracias y presento a la banda sonora quienes armonizarían el resto de la velada, mientras iniciaba una nueva melodía los chicos se situaron en el centro de todos e iniciaron a bailar, muchos siguieron el ejemplo de los jóvenes bailarines.
Olivia alentó a Alexander a bailar con Liv, Iñaki gustoso dejo que ambos bailaran e invito a Olivia a la pequeña pista. De pronto Alexander sintió todas las miradas se posaban en Liv y él, sabia muy bien sobre el mutismo de la chica, por lo que solo elogiaba sus pasos de baile y constantemente le sonría, Liv por su parte se sentía incomoda y pesé a ello debía seguir sonriendo si no quería ser reprendida por Miranda, los Goss lograron sacarla de casa de Hugo sin resistencia alguna, la intuición le decía que esa noche seria una que Hugo le haría recordar tarde que temprano.
Iñaki descubriría la incomodidad y el miedo en la mirada de Liv, así que en cuanto tuvo oportunidad recupero a su pareja y la llevo a beber algo para que ambos se refrescaran
-¿Todo bien querida?
-Si, solo que es incómodo el cómo me miraban
-Liv siempre robas miradas, no salgas ahora con que te incomodan
-Pues sí, es incomodo MacMillan se comportaba como todo un seductor, pero no de esos intensos si no mas bien como queriendo ser educado y atento como un príncipe de cuento
Iñaki soltó una risita y con la ternura que le causaba el rubor de su acompañante, se hizo más notorio la conexión de hermandad que poseían. Alexander quien los miraba envidio lo que ellos tenían, él jamás se había sentido conectado con alguien ni siquiera con Olivia. Iñaki sintió la mirada de Alexander
-Parece que somos víctimas de su envidia
-Entonces es hora de irnos
-Ok, lo que la niña desee
Los chicos fueron a despedirse de los Goss y de MacMillan, la limosina ya los esperaba el viaje fue corto pues el tráfico había desaparecido, también fue silencioso habían aprendido a no contarse ni a decir sus pensamientos frente a los hombres de Miranda, antes de llegar al departamento de Iñaki, decidieron bajar para tomar algo de aire fresco, el conductor quien ya estaba cansado accedió.
-Caminemos lento- menciono Iñaki al ver irse la limosina
-Si, ¿Te has vuelto a pelear con Saul? ¿Sigue disgustado por que vivo con ustedes?
-Últimamente no paramos de pelear, y en parte esta molesto, pero no es el motivo de que estemos peleando
-¿Qué es entonces?
-Se ha enterado de la pequeña fortuna que me dejo mi madrastra, quiere poner una academia de baile en Bermont, he dicho que no
-Deberías pensarlo, solo bailas y vives en Amelia por mí, siento que no persigues tus sueños
- Liv eres mi única familia la mujer de mi vida y no puedo dejarte sola, si Saúl no lo entiende se puede marchar sin mí, solo puedo llorar por una persona y esa persona eres tu
Liv lo miro con ternura y sus ojos parpadeantes brillaron mientras sonreía – Así es él debe entender que tu eres mi sol y sin ti mis días serian grises
-¿Enserio soy tu sol?
-Si, eres ese sol del amanecer que es cálido, pero también ese sol de medio día exasperante y el sol de la tarde que muestra colores muy hermosos, sin ti mis días son nublados y grises con matices oscuros y tristes. Eres la razón para ser feliz
Repentinamente Iñaki se arrodillo frente a Liv y extendiendo su mano – Liv ¿Aceptas ser la mujer de mi vida? – la chica asintió y mirando fijamente a Iñaki pregunto
-Iñaki ¿Aceptas ser el sol de mi vida?
El hombre dijo que si y se puso de pie, mientras Liv sonreía y emitía una tenue y dulce carcajada, que era opacada por la risa sonora de Iñaki, no vieron la figura macabra de Saúl observándolos desde la oscuridad ni del hombre que les tomaba fotos.