Usualmente escucho voces en mi cabeza como si ellas narran una trágica historia que desea ser escuchada. A pesar de ser tenebroso y poco usual, escuchar esas voces una y otra vez me devuelven la calma ¿es acaso un producto de mi imaginación o es que ya he enloquecido? Desconozco cuánto tiempo he estado ausente; sin embargo, considero que solo bastan unas horas para perder la cordura a causa de un corazón destrozado. Hubiera deseado seguir dormida ya que en mis sueños era el único lugar en el que podía ver a Sebastian; sin embargo, esas voces se empeñaban a traerme de vuelta a mi cruel realidad. Abrí los ojos y la oscuridad fue la única que me recibió. Llevé una mano a mi cabeza, mi única finalidad era ponerme de pie y preguntarle a Miranda lo que me había sucedido, creí que moriría y mi

