—¡Para la tortura! Ya lo he intentado, ya hasta perdí la cuenta... Como me di cuenta que él tiene alguien más y que es mejor que yo, decidí no decirle nada y después me entró la ansiedad de que a él si le gustaba, pero no le convengo, veme, soy horrible, Paula lo dijo, y solo por qué no lo saben los demás, sino tampoco me apoyarían, primero se burlaran y harán lo posible por qué alguien como yo no esté cerca de él, yo solo lo meto en problemas, lo castigan por mi culpa, ha robado camionetas para ir a recogerme, soy una mala influencia para él— suspiró —¿qué pasó cuando la besaste? —Nada, pensé en... En nada, pero ese no fue el problema, cuando la separé de mí, le dije que lo lamentaba y que no podía corresponderle, que fue un error. —¡Auch! Eres un cretino, ¿cómo le dijiste eso? —No su

