[KIAN] Semanas después 8 de octubre El tiempo tiene esa forma curiosa de acelerarse justo cuando más quisiéramos que se quedara quieto. Las últimas semanas fueron una mezcla de calma tensa y felicidad contenida, como si viviéramos en una cuenta regresiva silenciosa hacia un día que sabíamos que iba a cambiarnos para siempre. Caeli avanzó rápido en el embarazo. Su vientre creció hasta convertirse en un mundo entero entre nosotros. A veces, en las noches, la bebé se movía tanto que yo despertaba antes que ella solo para apoyarle la mano y sentirla. Era como palpar el futuro. Un futuro que deseaba, aunque todavía tuviera miedo de lo que implicaba la verdad que aún no conocíamos. La estancia también cambió. Los peones hablaban bajito, como si algo sagrado estuviera por pasar. Mi madre llam

