[CAELI] Varias semanas después: 20 de diciembre Las últimas semanas se sienten como un torbellino suave, uno que no destruye nada… sino que ordena todo. Desde que supimos que Asaí era hija de Kian, algo dentro de mí se acomodó con una precisión casi quirúrgica. No es que el miedo desapareciera por completo; es que ya no gobernaba mis pasos. Ya no me despertaba en medio de la noche pensando en posibles futuros rotos. Ahora me despierto con la mano de Kian en mi espalda y su respiración tranquila recordándome que no estoy sola. Que no lo estaré. Los días pasaron entre lactancia, ferias de proveedores, telas, muestras de tortas, decisiones pequeñas y enormes. Cairo y Olivier regresaron a Miami por un tiempo pero volvieron hace dos días para ayudarnos a ultimar detalles. Mi casa —nuestra ca

