
"La fe era una ilusión, la piedad una debilidad y la compasión un lujo inconcebible."En la Bratva no había cabida para un hijo ilegítimo. Los bastardos eran repudiados desde su primer aliento y solo existía un destino para ellos: la muerte.Ese debía ser también el final de Miranda Antonova, la hija ilegítima de Randall Antonov, uno de los pilares más fuertes que la Bratva había tenido. Y, sin embargo, la única forma de salvarla era otorgarle el único escudo que nadie se atrevería a cuestionar: un matrimonio con la figura más respetada de Moscú, el Pakhan de la Bratva.Miranda nació marcada por una sangre que la organización despreciaba. Para Levka Ivanov, ella representaba todo lo que aborrecía: la sangre manchada, el error que no debía existir. Ella nunca pidió ser esposa de nadie, mucho menos del Pakhan. Sin embargo, comprendió pronto que aquel vínculo era su única salvación y decidió aferrarse a ese matrimonio, pese a no amar a su nuevo esposo.Dos voluntades opuestas, unidas por necesidad.Lo que comenzó como una obligación fría empezó a transformarse en algo más peligroso. Cuando Miranda dejó ver qué debajo de su dulce mirada, había una mujer que no iba a dejarse dominar. Y Levka, acostumbrado a gobernar desde el control absoluto, comenzó a enfrentarse a una obsesión inesperada, capaz de alterar el equilibrio de su imperio.Levka Ivanov no era un hombre de oraciones…pero con Miranda descubrió lo que significaba poseer un milagro.

