NARRA NOAH Me muevo de un lugar a otro y oprimo la parte baja de mi vientre de vez en cuando, para poder soportar las ganas de orinar que me están atormentando. Hay un solo retrete en esta celda y está a la vista de todos. Y, para mi desdicha, hay dos policías frente a mi celda y no me quieren dar privacidad para realizar mis necesidades. De hecho, estoy más que segura de que están esperando que orine frente a ellos para poder verme, ya que cuando les pedí que me dieran privacidad, me objetaron la solicitud, alegando que los presos no tenemos derechos y mucho menos gozamos de privacidad, que si quería orinar, que lo hiciera frente a ellos y ya. Cierro los ojos y gruño, cuando un calambre se extiende por toda la parte baja de mi vientre. No sé cuántas horas han pasado, pero sí sé que han

