NARRA KAI SPENCER —Seguramente, el parto se adelantó —dice la enfermera y el pulso se me acelera a mil, el corazón me golpea con fuerza en la boca y siento que me vuelvo flácido y que mi cuerpo no me pertenece—. Vamos a ingresarla a urgencias en este mismo instante, señor. Espero que estén preparados para recibir a su bebé. «¿Preparado? ¡Por supuesto que no!» Apenas y me estaba preparando, creyendo que faltarían unos días para tener que enfrentarme a esto, pero, esto... ¡Definitivamente, no estoy preparado! He luchado en muchas batallas. Fui a esa guerra, sin sentir ni una sola pizca de miedo por lo que iba a enfrentar. He pasado mil duras pruebas para lograr convertirme en un SEAL. Estuve en ese calabazo, soportando torturas y humillaciones y, puedo asegurar, que de todo, solo han hab

