NARRA CADEN SPENCER Salgo del coche, que he dejado estacionado a unos cuantos metros de la entrada de la casa. Me quedo parado al lado de la puerta, viendo hacia esa mansión. Son muy pocas las veces que he venido aquí y la mayoría han sido cuando era un niño y mi madre me traía a la fuerza, para visitar a sus padres. Los Dugray, a pesar de ser parte de mi familia, nunca han sido de mi agrado. Es que son bien despóticos, bien prejuiciosos y se creen tan rectos y perfectos, que resultan chocantes. Todo el tiempo hablan de su religión y quieren meterte sus creencias entre ceja y ceja, que siempre he preferido evitarlos. De los tres hijos de mi madre, su favorita siempre fue Camille, por ser la más obediente y centrada. Por otro lado, Kai y yo, siempre fuimos satanizados por ellos y más de

