Brody estuvo conversando conmigo sobre cosas banales en el coche, sin embargo, no pude seguirle ninguna conversación, estaba perdida en mis propios pensamientos. Quería pedirle que detuviera el coche y bajarme para volver a casa, porque mientras más nos acercábamos a su casa, peor era el sentimiento. No deseaba ver a Emmett, en realidad, lo que no quería era que me viera llegar junto a su hermano. Ya había dejado claro que no era una cita, pero se veía de esa forma. Suspiré cuando nos detuvimos frente a la mansión, viéndose tan inmensa e inmaculada como siempre. Brody me abrió la puerta, me ayudó a bajar, aunque no lo necesitara. Su comportamiento era el de un perfecto caballero y aquello solo me estaba dando dolor de estómago. Intenté darle una sonrisa, pero salió más como una mueca,

