32. Un hombre destrozado

3732 Palabras

Los ojos de Emmett lucían confundidos, pero se fundieron en ira cuando notó que Emmett me tenía tomada de la cintura. Como pude, me alejé de él, empujándolo con un poco de fuerza porque se negaba a soltarme, como si las cosas no estuvieran lo suficientemente jodidas ya. El ambiente se cargó de una tensión poderosa, mientras todos nos quedábamos de piedra, sin saber cómo reaccionar. Inclusive mi suegra, que siempre sabía qué decir, parecía estar absorta entre el miedo y la sorpresa. Me di cuenta en ese momento que ella nunca quiso que su hijo se enterara de la verdad, simplemente había presionado lo suficiente para que me alejaran de sus vidas. En cambio, ahora todos estábamos aquí, y decir la verdad era lo único que podíamos hacer. No más mentiras, ni excusas, porque entre toda la mierda

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR