Después de vestirnos rápidamente, nos fuimos al hospital. Cuando llegamos, el ambiente estaba cargado de miedo y preocupación, tanto así, que Nancy ni siquiera se molestó porque hubiese aparecido, estaba demasiado concentrada llorando y rezando por uno de sus hijos. El señor Arnold y Lindsay también estaba allí, mirando hacia las puertas dobles donde seguramente estaba Brody. Su novio la tenía tomada de la mano y me pregunté cómo era posible que aun tan joven, tuviera la madurez para mantenerse tranquila en una situación así. Cuando preguntamos qué ocurrió, el señor Arnold fue el primero en hablar. La mayoría de los que estaban en la sala no nos miraron a la cara, porque la discusión con Brody aún seguía latente, ellos no estaban contentos con nosotros. Sin embargo, el abuelo de la fami

