Me hubiese encantado poder decir que todo el dolor, la culpa y el arrepentimiento se fueron después de unos pocos días. Pero la verdad, me sentí miserable todo el tiempo. Extrañé a Emmett y lo necesité desde el momento en que se fue, y para cuando la realidad de lo que había hecho con nosotros me golpeó, lloré tanto que pensé que iba a romperme en dos. No podía sentirse tan mal, doler tanto como lo estaba haciendo. Si no hubiese dio por Pam y por mi hermana, aunque esta ultima no estaba muy contenta conmigo, las cosas habrían sido terroríficas para mí. Llamé a mi terapeuta y le conté todo, hablar con él me ayudó en algunas cosas, pero en otras todavía seguía doliendo. Hice mi mejor esfuerzo para continuar, para salir adelante a través de la bruma del dolor. Porque me parecía injusto es

