CAPÍTULO XV. MAESTRO DE JESÚS Estando un día trabajando, a José se le presentó el ángel que le había guiado a estas tierras, no le reconoció y le preguntó lo que quería, el otro le contestó que llevarle a su casa y al punto José le reconoció, y entre otras cosas le dijo, ―¡Déjame coger algo y te sigo! El ángel le contestó, ―Tú el cayado y María comida, agua y al niño. Lo demás lo dejáis como regalo para la comunidad. Así lo hicieron y aunque todos les daban regalos para llevar José nada aceptó. El ángel volvió a llevarlos por caminos desconocidos, pero que se veía que él conocía por su oportunidad en encontrar agua cuando hacía falta, y en dónde descansar cuando así se necesitaba. Los llevó a donde José había dejado su taller y cuando llegaron lo encontraron todo abandonado y casi e

