V (S.E)

4416 Palabras
o sabía lo importante que era tener tantas amistades verdadera, han pasado una semana, los chicos se han turnado en estar con nosotros, en ningún he dejado a mía sola. Los podemos ver una al día, aún están conectados, mía sigue teniendo esperanza que sus padres puedan volver de la vida, ha costado un poco el que mía mantenga la calma, por su estado de salud, no hemos tocado el tema, vemos al doctor acercarse a nosotros, mía estaba hablando con Sammy y se acerca a él, me levanto de la silla para estar cerca de ella, paso mi brazo por su hombro. —¿Doctor, cómo están?— Pregunta mía de inmediato. —Su padre está despertando aunque sigue en un estado crítico— Nos aclara. —Gracias a dios y a ustedes sé que él superará esto, estoy segura, ¿Y mi mamá?— Pregunta aún con una sonrisa. —Su mamá— Dice doctor y hace una pausa— Lo lamento hicimos todo lo posible, pero su madre no pudo resistir y le doy un paro respiratorio. —No, no— Grita ella y tan solo la abrazo. Ella llora en mi pecho, pero sus piernas están tan débiles que se deja caer de rodilla y la abrazo, escucho el llanto de las chicas, es difícil no llorar, es difícil la situación, ella mira a su al rededor y se levanta rápido, no sé en que momento comienza a correr, en el momento que reacciono y corro tras de ella, tomándola por la cintura. —Debes calmarte— La sostengo fuertemente— Por favor. —Quiero verla— Me dice tristemente. —Doctor Ordóñez, código azul— Se escucha la voz que proviene un parlante— Código azul en UCI El doctor sale corriendo y las puertas de UCI se cierran, se pueden ver el desespero, tengo un mal presentimiento de esto, algo que aún no me animo a decirle a mi pequeña, pero creo que ella misma de esta dando cuenta. —Mi papá no dejará sola a mi mamá, él se irá con ella lo sé. —Él lucharán por ti mi amor. —No, el estaba feliz porque te tengo a ti, el sabe que darías tu vida por mí— Me abraza fuertemente— Mi papá se está yendo lo sé. —Debes tener fuerza mi amor, ten fe— Acaricio su espalda— Me duele también, pero ellos allí están luchando, debemos esperar, no podemos entrar así, ponemos en riesgo a todas esos pacientes. —Entiendo— Dice susurrando. La llevo al lugar donde estaba sentada, el tiempo pasa lentamente, el doctor sale después de media hora, para nosotros se sintió una eternidad, no era necesario que hablara su cara decía todo lo que debíamos saber. Habíamos perdido a dos personas importantes en nuestras vidas, dos pilares muy importantes para mía, su mundo se está derrumbando en estos momentos. Sus padres no resistieron lamentablemente, pensaba que en el momento que ella los estaba viendo en las camillas sin vida Iban a ser difícil, pero me equivoque. El velorio fue doloroso, mía parecida un zombi, lo las difíciles de todo fue el entierro. En el momento que están enterrando los féretros, mía cae de rodilla llorando, nunca la deje sola, no podía dejarla antes y muchos menos ahora. Los días pasaban lentos, mía se la pasaba acostada en su cama sin querer comer, sin querer hablar, tenía que insistirle para que comiera, solo lloraba y dormía. Pero su cuerpo no lo está resistiendo, comenzó a vomitar todo lo que ella comía, estaba más cansada. —Debemos ir al médico— Le digo entregándole algo de ropa— No voy a aceptar un no como respuesta. —Pero mi amor. —Hablo en serio, debo comenzar a trabajar, quiero que estés bien. —¿Vas a trabajar? —Se sienta en la cama— ¿En qué? —Amor — Tomo su mano—Trabajaré con Ramiro. —¿Ramiro?— Trata de hacer memoria— No es el señor con el que corrías antes. —Si es el mismo señor de las carreras callejeras. —Eso es muy peligrosos Alex. —Confía en mi amor, además ganaré lo suficiente para que ambos estamos bien, para pagar tu medicina, la cuenta de la casa de tus padres, muchas cosas. —No me importa el dinero, me importa tu salud. —Lo sé, pero necesitamos dinero y ustedes señorita debe ir al médico, así que vístete o lo hago yo. Ella le levanta y se va al baño a regañar diente, acomodo algunas cosas en un pequeño bolso y ella sale ya vestida después de algunos minutos. Nos dirigimos al médico, lo único que supimos del accidente es que ellos venían de camino a casa y que algún borracho salió de la nada y ocurrió el accidente. Sé que el hospital para ella ahora es un tormento de recuerdo que necesitaba que ella estuviera bien, segura, los nombre de los medicamentos, ahora soy el que está a cargo de ella, debo cuidarme también, por qué sé y esto clara que ella me tiene a mí. A mía le hace los exámenes regulares esta vez, el médico la chequea y a pesar de estar triste está bien hasta ahora. —Mientras esperamos los exámenes de sangre vamos a comer algo, después debemos ir al ginecólogo. —Me da pena. —¿De qué te da pena amor?— Pregunto algo curioso. —De ir allá y decirle que tuvimos sexo a un extraño. —Solamente sonrió y la abrazo— Vamos a comer algo debes comer. —No quiero— Hace puchero. Después de algunos estira y encoge la llevo a comer algo, decidimos comer una ensalada de fruta igual era temprano y su estómago aún no se acomodó, pasamos el rato tan solo sentado uno al lado del otro sin hablar, era algo que no necesitamos, aun así no estábamos alejados uno del otro, el doctor me envía un mensaje que los exámenes ya estaban listo así que nos dirigimos a su consultorio. —Por favor dígame qué estoy bien— Le dice mía al entrar al consultorio. —Ya Leí los resultados médicos. —¿Qué dicen?— Pregunto al sentarnos— ¿Por qué está tan enferma del estómago? —Bueno, quiero decirle que usted señorita Rinaldi está embarazada. —¿Qué?— Pregunta ella sorprendida. —Los análisis de sangre que hicimos siempre mandamos hacer unos de embarazo para descartar— Explica el doctor — Y su análisis dio positivo. —¿Y su condición?— Pregunto. —Debemos estar pendiente de su evolución y de las medicinas se le van graduando que no le hagan daño al bebé— Me explica. —Los dejaré solos para que hablen un poco— Dice al levantarse e irse. —Lo lamento— Me dice llorando. —La abrazo— Es mi culpa no me cuide, pero no estás sola eso lo debes entender, me tienes a mí y no te dejare sola, además es un bebé hermoso que viene fruto de nuestro amor. —¿No estás molesto?— Pregunta entre lágrimas. —No pequeña, si está bien sé que fuera ha sido mejor más adelante, pero nunca es temprano ni tarde, ya está aquí ahora lucharé para que los tres estemos bien— Acaricio su mejilla— Ahora demos ir al ginecólogo para que estamos seguro de que todo estará bien. —¿Piensas que mi condición le puede hacer daño?— Pregunta asustada y niego rápidamente. —No amor, me preocupa que esto te afecte a ti— Le doy un beso en la frente— Pero te prometo que todo estará bien, que ustedes lo estarán. Ella solamente sonríe y nos levantamos, sé que tenemos miedos ambos por eso decidí que es mejor comenzar mañana en la noche con mi trabajo. Se viene un mundo nuevo encima, tenemos mucho miedo, tengo un nuevo amor en mi vida, pero tengo miedo que ese nuevo amor me quite a mía, no lo digo porque ella le preste atención, lo digo por su corazón. Pero se ahora más que nunca que debo trabar, que necesito ganar, necesito cuidarme, necesito proteger a mi querida mía. Esta vez no solo podría perder al amor de mi vida sino mucho más que eso, llegamos a casa, ella se acuesta sin decirme nada, tan solo la abrazo, sé que necesita descansar, sé que debemos hablar de todo lo que nos prepara el futuro, de lo que se viene ahora que no será sencillo, aunque no imposible, que ese niño o niña tendrán a sus padres sé lo que es no ser deseado, mis ojos están pensando, por tanto cansancio. —Mia ¿Dónde estás?— Pregunto al despertar, pero no veo a nadie a mi lado— Ya. Me levanto en la cama y me dirijo al baño, ella no está allí, salgo de la habitación y escucho una risa, bajo las escaleras rápidamente, me dirijo a la sala, pero observó a un bebé jugando con un carro, tenía al menos 4 años, es muy parecido a Mía, escucho su sonrisa, viene entrando en la sala abrazada con otro chico. Apretó mis puños fuertemente, la rubia y los celos me invade. —Papá— Dice el pequeño niño y corre antes sus brazos. Pero de la nada todo se desvanece, todo está completamente oscuros y no sé que es lo que esta pasando, trato de entender que está sucediendo, hay un pequeño columpio y mía esta sentada sola, está mirando a un punto fijo, me acerco a ella y me siento en el columpio vacío. Ella está llorando, pero aún no se da cuenta de que estoy allí, quiero pregunta que está pasando, trato de hablar, pero la voz no me sale ella voltea a mi dirección. —¿Por qué Alex?— Pregunta molesta y algo dolida— Prometiste estar conmigo. —Estoy aquí— La voz por fin me puede salir. —No, no tú me dejaste, prometiste que me cuidarías y no cumpliste ahora estoy sola. —No lo estás amor. Es lo único que puedo decir ella solamente se levanta y se aleja sin decir nada, trato de seguirla, pero estoy estático. —Mía no me dejes— Grito— Mía. — Estoy acá— Dice mía abrazándome. Estaba observando a mi alrededor estaba sentado en la cama, mía me estaba abrazando fuertemente, estaba todo sudado, le correspondí él abrazó sé ahora que todo fue una terrible Pesadilla. —¿Tienes pesadilla que te abandono? — Algo así— Le admití —¿Cómo te dejaré?— Pregunto— Para que alguien más te robe, estás loco te amo a ti así que no mi amor, no estás ni tibio al pensar que te dejaré. —Te amo— Sonrió y la abrazo más fuerte. —¿Estás listo que nos cambié la vida? —Estoy listo para que cambie mi vida contigo y mini playita. —Que tarado, piensas que fue allí. —Prefiero pensar eso a que fue en el baño o en el auto en mi cumpleaños, fue muy loco. —Tarado— Me dice dándome un pequeño golpe en forma de juego en el hombro— No estoy lista, pero sé que lo amararé y cuidaré lo prometo. —Lo sé amor. —Tengo miedo, mucho miedo así que no me dejes. —Sé lo que es crecer sin padres y te prometo que este niño o niña tendrán a sus padres— Pongo mi mano junto a la suya sobre su panza. —Hola, amor, somos mamá y papá, sé que no sabíamos de ti, pero ahora que sabemos de ti te cuidaremos lo mejor posible, ninguno de los dos te faltará. —Sé que nos amara, llegara un momento en que nos odiaras en algunas ocasiones, se que te mimaremos que te regañaremos, sobre todo te amaremos más que nada en este mundo— Le dice ella tiernamente— Te amararé a ti, amare a tu padre siempre, nunca estarás solo. Dice ella antes de abrazarme tiernamente y sollozar, la pobre a tenidos muchos cambios sentimental últimamente, pero ahora está por empezar o mejor dicho empezó un viaje nuevo, con un nuevo pasajero que entro sin pase de abordar, aunque de la misma manera es bien recibido. El mundo es un poco cruel, pero dependerá de nosotros mostrarle el camino del bien, dependerá de mi que ella está bien, que tenga lo suficiente para vivir, que sean felices eso es primordial en esta vida. Ver feliz a quien amas, estar para esa persona y apoyarlo a lo largo de su vida, suena fácil, aunque no lo es porque siempre saldrán inconvenientes malos entendido que hay que entender. Estoy en este viaje junto a mía para alegrar nuestras vidas, eso es lo que más ansioso La noticia del embarazo fue sorprendente aunque no tanto con todo lo que vivimos, el tiempo comenzaba a transcurrir lentamente, comenzaba a entrenar, me había mudado a la casa de Mía para estar con ella. La ilusiones del bebé le ha devuelto la alegría, su corazón se ha comportado buen, luego de varias charlar acepto mi trabajo, ella tenía su pancita de 3 meses, busco en mis cosas mis documentos, consigo la cajita de terciopelo azul, en consigo una llave de un auto, rio mentalmente a la locura que tiene Ramiro. —Amor— Me llama antes de entrar a la habitación. —Mi vida— Dejo todo en mi gaveta y la abrazo— ¿Me extrañas? —Un poco — Dice antes de darme un beso— Quiero comer pizza. —Amor debo ir a entrenar. —Quiero ir contigo— Hace puchero. — Aún no amor, cuando tenga mi primera carrera serás el amuleto de la suerte. —Está bien— Dice haciendo puchero. —Te amo. Ella sonríe y comienzo acomodar mis cosas ella me da un beso y sale del cuarto, al estar todo listo la busco, mejor dicho la llamo. —Amor— Digo en la sala. —estoy en la cocina— Dice ella y no dudo en entrar me acerco y le doy un beso. —Acaricio su mejilla— Necesito hablar contigo —baso su frente. —¿Qué pasa? —Suspiro— Te engañes decirte oculté algo— Ella me mira sin decirme nada— No solamente acepté algunas carreras, elegí anoche y voy a trabajar a tiempo completo con Ramiro— Suspiró y ella aún no me habla— háblame por favor ¿Estas molesta? —¿Por qué no me dijiste? —No me animaba, no quería dañar nuestra relación— Me acerco y rozo nuestros labios— ¿Me perdonas? —¿Si te pasaba algo?— Me mira a los ojos, sé que tiene miedo. —No me pasará nada, me vas a apoyar, pero quiero saber ¿Me perdonas? —Asiento y me abraza— No me mientas y tomes decisiones sin mí. —Te lo juro futura esposa —Sonrío. —No te apoyo pero… ¿Qué has dicho?— Se separa sin mirarme. — Te lo juro —Sonrío— Eso dije. —Na na, no juegues conmigo ¿Qué has dicho después? — Eh… —Estoy nervioso—No quiero tener secretos con mi novia y menos con mi futura esposa —Sonrió aún más nervioso— Claro si aceptas. —¿En serio?— Sonríe— Ni se pregunta.— Me besa — Le sigo el beso y me separó un poco— ¿Es un sí? —Es un sí— Sonríe —Pero no te pondré matrimonio oficial de esta manera— Me mira mal— Quiero que tengas en cuenta que quiero que sea especial amor, no te moleste conmigo. —Lo sé, espérare pacientemente, te amo —También te amo— Acaricia su mejilla suavemente— Necesito que me apoyes— Le digo después de darle un pequeño beso. —¿Tiempo completo? Es peligroso Alex —Me sé cuidar solo necesito tu apoyo y estaré bien. —¿Me prometes que no te pasará nada? —Sonrío— Te prometo que llegó vivo al altar. —Entonces te apoyo—sonríe. — la abrazo con una gran una gran sonrisa y entusiasmo— ¿Huele a quemado? —Digo mirándola fijamente. —Si huele a quemado— Dice ella corriendo y apagando todo— La comida, ¿Delivery me aceptas? —Siempre — Sonrió. —No te burles a ti es quien se te seca el agua de las ollas. —¿Te estás Burlando?— Me Pregunta al acercarme —No, no— sonríe —Mía ven acá y ahora — La jalo hacia mí tomándola de la cintura— ¿Te burlas de tu esposo? —Todavía no eres mi esposo.-sonríe.— y respondiendo a tu pregunta...sí. Me estoy burlando de ti. —Para mí eres mi esposa — La presiono contra mi pecho— Te quedarás sin comer por burlona. —Si yo no como ni nuestro bebé lo hará —Es chantaje— Le digo sonriendo. —¿Eres feliz? —Muerdo mi labio inferior— Más feliz no puedo estar. —Tendremos una hermosa familia— La beso —Si es contigo estoy seguro de que si— Le digo. —Ella enreda los brazos detrás de su cabeza y las piernas en mi cintura— Me haces la mujer más feliz del universo. — Y tú a mí no sabes cuanto —La sostengo besándola cada vez más apasionado. —Me sigue el beso— Gracias.— le muerdo el labio suavemente. —¿De qué?— Pregunto mientras ella baja sus besos a mi cuello —Por amarme, por querer todo conmigo, quiero lo mismo que tú en esta vida—Dice dulcemente. —En este momento quiero una sola cosa —Sonrió no sé si quieras lo mismo —Siempre estuvimos de acuerdo en determinadas cosas — Sonríe —¿Y ahora estarás de acuerdo? —muerdo suavemente sus labios. — Lo estoy— besa mi cuello. —Mía no es que yo sea muy salvaje Pero — Digo algo apenado—¿No le hace mal al bebé? —No le hace mal, el doctor me dijo— Sus mejillas toman un color algo colorado —Te amo mucho —Yo también te amo.— Me sigue el beso. —La llevo a la habitación— ¿Estás segura? —Si, pero si tienes miedo lo dejamos. —Miedo no es— sonríe— Es precaución. —Todo bien— muerde suavemente mi cuello Ella se separa un poco de mí, sus manos las baja al final de mi camisa y comienza a desabotonar poco a poco, tan solo suspiró, ya no queda un solo botón puesto, me da la mano y me lleva a la cama, pero antes que nos acostemos la sostengo de la cintura y comienzo a besarle lentamente el cuello, sigo mi caminó lentamente por sus hombros, dónde deslizo de ellos las tiras de su blusa dejándolo al descubierto. Lo hago primero con el derecho mientras beso su hombro desnudo, para luego hacerlo con el izquierdo, ella suelta un pequeño gemido solamente, vuelvo a sus labios, el beso es algo lento, mis manos se van al borde de su camisa y desaparece, rápidamente con la mía que cae al suelo. Ella se sienta en la cama y me inclinó con ella apoyando el peso en mis manos, ella se acuesta en la cama, lentamente bajo mis besos por todo su torso sin quitarles el sostén mientras me hago algunas marcas, bajo hasta llegar a su falda, desabrochó su botón y se la quitó, aunque sin quitarle el panti, subo lentamente por sus piernas dejando besos húmedos, acerco mis besos a su zona íntima, besando sobre la tela. Narrador omnisciente. Alex se levanta y se desabrocha la hebilla para luego ir con el pantalón, se sienta en la cama mientras se quita los zapatos, Mía se levanta para quedar en rodilla en la cama detrás de él, ella le besa le lentamente el cuello, el Suelta un pequeño gemidos, pero eso no la detiene a ella, para pasar sus manos por todo su espalda y darle algunos besos. Él se levanta de la cama con una erección ya notable, se quita el pantalón y ella le sonríe cómplice, ella se sienta a la orilla de la cama, juega con el elástico de su bóxer, pero se levanta y lo tira a la cama, lentamente mete sus manos dentro del bóxer y comienza a mover de arriba abajo lentamente, él se muerde el labio, pero ella saca solamente su m*****o ya erecto, lo introduce en su boca y comienza a succionar lentamente. —Mía — Suspira Alex entre gemidos, ella sonríe al verlo así. Su lengua juega con el m*****o de Alex, él jala de su cabello, mientras ella acelera su succión. Él la separa y la le jala para acostarla en la cama, ella sonríe maliciosamente con el gesto que él tiene, él le quita lentamente el Panti, no sabe exactamente dónde queda, la levanta un poco para quitarle el sostén, se levanta y su bóxer desaparece también, él se sienta en la cama, ella se sienta encima de él, sin introducir nada, comienza a moverse lentamente en círculo, él comienza succionar su pezón, lentamente torturándola. No querían hablar, no querían decir nada, no querían romper el momento que los unía ahora, era algo nuevo para ellos, no porque no habían tenido sexo sino porque no necesitan palabras para sentirse cómplice, deseado, no había problema, no existía Ramiro, más carreras nada que lo separara, Mía se levanta un poco mientras toma con su mano el m*****o alex y lo introduce en ella, soltando nos unos gemidos, ella se sostiene de los hombros del mientras comienza a moverse, sus uñas se clavan en sus hombros. Ella comienza moverse en círculos mientras acaricia su cabello, él comienza a lamer antes de succionar su cuello, su camino volvían a los pezones, ella era una diosa cuando lo montaba, la excitación era mayor. En la detienen, ella tan solo lo observa y se deja llevar. —Levante— Dice él con una voz dulce y ella lo hace. Él apaga la luz del cuarto, tan solo prende las lámparas de noche, toma el espejo que utiliza mía a vestirse y lo coloca a una distancia prudencial de la cama, le da la mano a ella y la sube a la cama. Él se coloca en su espalda y comienza a besarle el cuello, ella lo inclina un poco hacia atrás, él acaricia sus pechos un poco salvajes. —Mira en el espejo— Le dice él mientas la estaba tirando, luego ella se inclina. Ella lleva su parte inferior en la cama, sube un poco su cadera, mira en el espejo, puede notar la lujuria de Alex, él baja lentamente e introduzco su lengua en su intimidad, succionar, pasa la lengua lentamente y con ayuda de un dedo entra y sale. Ella toma la sábana y junto con su mano presiona formando un puño. —Oh Alex. —¿Me quieres dentro? —Alex, no me tortures por favor. Él sonríe maliciosamente, toma su m*****o y lo acerca a su intimidad, lo pasa por su clítoris, para hacerle algo de presión, cosa que le está gustando, él lleva su m*****o a su apertura, toma su cintura con las dos manos y la penetra de un solo movimiento, toma su cabello y tira un poco con una mano mientras la otra está en su cintura, comienza a moverse rápidamente, entra y sale rápido. El ver cada gesto y movimiento de ella atrás vez del espejo lo excitaba más, es algo que no podría controlar. Narrador Alex Después de una sección de sexo algo salvaje, mi espalda estaba más aruñada que las cortinas por un gato. — ¿Todo está bien?— Pregunto abrazándola. —Si amor— Sonrió— Solo hay un problema. —Me levanto algo alarmado— ¿Te hice mal? ¿Paso algo? —Suelto una carcajada por su cara.— Solo tengo hambre —Su suspiro de alivio— Me asustaste no lo hagas más eh. —Pero si no hice nada.— sonríe —Pensé que estabas mal, eres tremenda —Le doy un beso— voy a comprar algo para comer. —Te espero aquí— Me besa. —Si— Me levanto y me comienzo a vestir. —Gracias futuro esposo— Sonríe —Me gusta que me llames así— Admito — Estoy segura de que te gustará mucho más cuando seas mi esposo sin “futuro” —Sin duda alguna. Me terminó de vestir y salgo a comprar algo en la tienda cerca de la casa, mía tiene razón me gusta mucho más cuando me diga esposo sin el futuro, pero aún no he encontrado la manera de como pedirle matrimonio, pero antes de pedirle quiero tener el dinero para poder cuidar de ella como se debe, del bebé, que tenga todo lo necesario. Conociendo la ella haría una boda solo con nuestros amigos, algo sencillo y es algo que tenemos en común, disfrutamos de nuestra vida juntos, de las cosas sencillas, de los momentos buenos y malos que compartimos. Ella es mi primer amor y yo el de ella, tenemos un lazo que va más allá de lo carnal, de ser novios, somos también mejores amigos, contamos el uno con el otro, no hay secretos y ni engaños entre nosotros. Sin duda Mía Rinaldi se convirtió en la luz de mi vida, la mujer que me vuelve loco, la dueña de mi corazón, de mis besos, de mis caricias, mis días, ella y por supuestos ahora nuestro bebé, tengo que cuidarme ahora más que nunca. Es algo que pongo en riesgos cuando empiece a correr, aunque me cuidaré siempre porque mía me necesita, ella es mi vida como soy su roca así que no le puedo fallar. ************************************** Gracias mis fantasmitas por su apoyo incondicional, días tras día trato de realizar un capitulo con amor para ustedes. Si quieren obtener más información sobre mis historias, quieren saber cuáles son los próximos proyectos, me pueden seguir en i********: como L_Alejandra 18 o en f*******: como Escrito L Ale
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