II

4338 Palabras
—Vamos Alex no soy una inválida puedo ir por un vaso de agua— Se queja haciendo puchero. —Alex tiene razón— Dice mi suegro llegando a nosotros— Debes cuidarte, no hay nada de malo que él te cuide. —Gracias por quedarte acá— Susurra tiernamente— ¿No te irás? —Debes preocuparte por estar bien, es lo primero para poder salir de este hospital— Le beso sus manos, mis ojos aún están cristalino, tengo que admitir que tuve mucho miedo, ella acaricia mi mejilla y sonríe— No me vas a perder— Mira a sus padres— No me van a perder, se lo prometí y ahora— Me observa por un intenté— Solo fue un cansancio estaré bien. —Lo sé— Me da un beso en la mejilla. —No debes preocuparte Alex se quedará en casa— Dice mi suegro con cara de pocos amigos, pero sé que no es porque le caiga mal— Con algunas regalas que deberán cumplir los dos. —Las que quieran papá— Dice Mía sonriendo alegremente— Prometo portarme muy bien. —Primero salir de acá, segundo seguir las reglas, tercero iremos a su graduación, cuarto no porque tu madre y yo vamos de viaje se volverán locos. —Entendemos señor— Sonrió. —¿Cuáles son las reglas?— Dice jugando un mechón de su cabello inquietamente. —Regla #1 Dormirán en cuartos diferentes, eso no hay discusión— Ella se pone algo roja antes la regla de su padre— #2 Sin importar que problema tengan entre ustedes que no sea grave, deben entender que no somos pueden involucrar, ya que a los 5 minutos estarán bien— Asentimos ambos— De igual manera el horario de llegada, las fiestas siguen en pues para ambos y sobre todo que sigan estudiando. —Está claro, no se preocupe estudiaré y también voy a trabajar— Él asiente mientras sonríe antes de lo que dije. —¿Debo durar mucho acá?— Pregunta algo aburrida— Quiero irme a casa. Su padre la observa unos instantes con los brazos cruzados, suspira y se acerca a ella. —El médico quiere que estén en observación hoy, así que le haremos caso ¿Está claro?— Pregunta, pero no con un tono de seriedad o de regalo, más bien de ternura, ella solamente asiente. —Deberían ir a descansar los 3 entonces— Sugiere ella. —Me niego— Le digo rápidamente— Pero si podrían ir ustedes, les estaré informando, se los prometo. —No lo sé— Suspira mi suegro, por primera vez en un buen rato mi suegra comenta al respecto. —Ellos tienen razón, además Debemos terminar todo para su graduación, que es en la tarde, saldría para poder ir, vamos— Sonríe tiernamente y le toma la mano— Cuídense— Sonríe. —Cuídense, los teléfonos estarán encendidos por cualquier cosa, no duden en llamar— Suspira y poco preocupado mientras su esposa jala de su brazo— Recuerda que no le dé tanto frío, tampoco tanto calor. —Estaremos bien papá, no te preocupes— Le asegura mía con una sonrisa. Ellos se van sin antes de darle un abrazo a Mía, la verdad es que ellos se aman muchos, ese amor de familia mi recibí de ellos, haciendo que mi corazón se llene de poco olvidado por momentos la soledad de no tener a mis padres a mi lado. —¿Quieres un poco de agua?— Ella asiente, me levanto sirvo un poquito de agua y se la doy— Con cuidado— Digo ayudándola a tomar el agua. —Me voy a malacostumbrar si sigues asiendo esto— Advierte— Dicen que no mata soldado guerra avisada— Río antes su dicho— No seas malo. —Amor el dicho es aleves. —On amta odadlos, es difícil— Río fuerte mente, eso hizo que recibiera un almohadazo de su parte. —Guerra avisada no mata al soldado y si lo hace es por descuidado— Me acerco a ella y se cruza de brazo, hago puchero y ella no trata de ver— No miraras a tu amor. —¿Quién te ha dicho que eres mi amor?— Pregunta algo molesta. —Me lo has dicho tú, también tus besos— Se sonroja— Tus manos, tus caricias— Ella cubre mi boca con una galleta que no sé dónde salió, sonrió y me la como. —¿Dónde sacaste eso?— Pregunto curiosos. —La contrabandeé— Ríe— Na la enfermera de acá me ama que casa vez que llegó me deja algún dulce debajo de la almohada— Me explica. —¿Vienes seguido?— Pregunto mirándola directamente a los ojos. —Cuando era niña— Se muerde el labio— ¿Serás mi pareja mañana? —¿Quieres invitar a alguien más?— Pregunto juguetón. —O si, a un chico que vivirá en mi casa— Río antes su comentario— Me han dicho que está muy guapo. —No lo dudo, pero usted señorita tiene pareja para mucho rato— Le doy un pequeño beso— Deberías dormir. —No quiero, ¿Mi celular dónde está?— Pregunta y sonrió un poco nervioso. —En tu casa, lo dejamos lo siento— Me disculpo y ella toma mis manos. —No importa, tengo el tuyo— Pestañea rápidamente. —¿Tienes algo en los ojos?— Suelta mis manos y la abrazo— Joda amor, claro que sí— Lo saco de mi bolsillo y se lo doy, ella toma mi mano de nuevo y la une con la mía y toma una foto. —Se ve linda— Dice mirando las fotos— Sé que dirás qué si y estamos de acuerdo es porque estoy yo. —Señora pretenciosa te dicen— Reímos juntos. —Señorita, no estoy casada, no tengo hijo, no estoy en edad— Saca su lengua. —Esperemos a ver por cuánto tiempo— Le guiño el ojo. —Ven, acuéstate a mi lado un rato— Se acomoda en la cama para dejarme un lugar, niego con la cabeza y me observa mal— Alex— Habla de forma amenazadora. —A veces me preguntó ¿Cómo haces para que tanta maldad quepa en ese cuerpecito?— Me acuesto a su lado, coloco mi brazo debajo de su cabeza, ella se acuesta a medio lado y me abraza, mientras le acaricio el cabello— Mañana es el comienzo de una nueva vida— Ella tan solo asiente. Sigo acariciando su cabello rizado, poco a poco mi peleona favorita se queda dormida, la observó por mucho tiempo y sin darme cuenta las lágrimas comienza a correr por mi mejilla, el solo pensar que ella no estaría en mi vida, que no escucharé su sonrisa, sus regaños, no veré más nada de ella, no sentiré esos abrazos cálidos, no tendré mi lugar en este mundo. El miedo comienza a invadirme, debo buscar una manera de generar dinero, pero primero investigo un poco que es lo que ella tiene, así que tomo mi celular y después de tomarle una foto, busco Miocardiopatía. La miocardiopatía es una enfermedad del músculo cardíaco que dificulta que el corazón bombee sangre al resto del cuerpo. La miocardiopatía puede provocar una insuficiencia cardíaca. Los principales tipos de miocardiopatía son la dilatada, la hipertrófica y la restrictiva. El tipo de tratamiento que recibirás que podría incluir medicamentos, dispositivos implantados quirúrgicamente, cirugía cardíaca o, en los casos graves, un trasplante cardíaco depende de qué tipo de miocardiopatía tengas y su gravedad. La miocardiopatía dilatada es una enfermedad del músculo del corazón, que, en general, comienza en la cavidad de bombeo principal del corazón (ventrículo izquierdo). El ventrículo se estira y se reduce (dilata), por lo que no puede bombear sangre de la misma manera que lo hace un corazón sano. Con el tiempo, ambos ventrículos pueden verse afectados. El término “miocardiopatía” puede referirse a enfermedades que afectan el propio músculo del corazón. La miocardiopatía dilatada podría no causar síntomas, pero, para algunas personas, puede ser mortal. Es una causa común de la insuficiencia cardíaca. La miocardiopatía dilatada también puede generar latidos del corazón irregulares (arritmia), coágulos sanguíneos o muerte repentina. La miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad en la que el músculo cardíaco tiene un engrosamiento anormal (hipertrofia). El engrosamiento del músculo cardíaco puede dificultar que este último bombee sangre. A menudo, la miocardiopatía hipertrófica no se diagnostica porque muchas personas que la padecen tienen pocos síntomas, si los tienen, y pueden llevar una vida normal sin problemas significativos. Sin embargo, en algunas personas que padecen una miocardiopatía hipertrófica, el engrosamiento del músculo cardíaco puede causar falta de aliento, dolor en el pecho o problemas en el sistema eléctrico del corazón, lo que tiene como consecuencia ritmos cardíacos anormales que ponen en riesgo la vida (arritmias) o muerte repentina. En las primeras etapas de la miocardiopatía podrían no presentarse signos ni síntomas. Sin embargo, a medida que la afección avanza, generalmente aparecen signos y síntomas, que incluyen: Dificultad para respirar al hacer actividad física o, incluso, al descansar Hinchazón en las piernas, los tobillos y los pies Hinchazón del abdomen debido a la acumulación de líquido Tos al estar recostado Dificultad para dormir en posición horizontal Fatiga Latidos que se sienten rápidos, que palpitan fuertemente o como aleteos Molestia o presión en el pecho Mareos, aturdimiento y desmayos Los signos y síntomas tienden a empeorar a menos que sean tratados. En algunas personas, la afección empeora rápidamente; en otras, podría no empeorar durante mucho tiempo. Complicaciones Un corazón agrandado en la insuficiencia cardíacaOpen pop-up dialog box La miocardiopatía puede dar lugar a complicaciones graves, como las siguientes: Insuficiencia cardíaca. El corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. Si no se trata, la insuficiencia cardíaca puede ser potencialmente mortal. Coágulos sanguíneos. Si el corazón no puede bombear eficazmente, es más probable que se formen coágulos en el corazón. Si los coágulos ingresan en el torrente sanguíneo, pueden obstruir el flujo sanguíneo a otros órganos, incluído el corazón y el cerebro. Problemas de las válvulas cardíacas. Dado que la miocardiopatía provoca un agrandamiento del corazón, las válvulas podrían no cerrar correctamente. Esto puede causar un flujo sanguíneo retrógrado en la válvula. Paro cardíaco y muerte súbita. La miocardiopatía puede provocar ritmos cardíacos anormales que causan desmayos o, en ocasiones, muerte súbita si el corazón deja de latir eficazmente. La observó mientras duerme, borro él historia de búsqueda y la abrazo fuerte mente, algo tengo que hacer para ayudarla, no la puedo pedir, tengo que salvarla, limpio mis lágrimas, en ese momento la pantalla de mi celular comienza a titular así que contesto sin ver quién es. —Suegro, ella está bien, está durmiendo— Digo al responder el celular. —No soy tu suegro— Esa voz en mi familiar. —Ramiro, ¿Para qué me llamas? —Le paso algo a tu mujercita— Pregunta de manera burlona. —No estoy para tus chistes. —Estas por cumplir tu mayoría de edad, ahora puedes correr para mí y generar más dinero. —Hace mucho me retiré— Le recuerdo de mala manera. —Piénsalo tendrás 18 no dependerán del estado, es lo único que sabes hacer, piénsalo bien le darías lo que quieras a tu novia— La observó, pero tan solo guardo silencio— Tendrás una semana para responderme, recuerda que las ofertas siempre duran poco— Corta la llamada. Busco en el historial de llamada y borro su llamada, la verdad es que la oferta es tentadora, pero no puedo arriesgarme a perder a mía, ella me lo advirtió una vez que casi sufro un accidente, no lo haré, buscaré otra manera de obtener dinero. Mis pensamientos están girando en torno a ellas no sé cómo o cuando se fue clavando tanto en mi corazón que no quiero que salga de allí, sonara estúpido, muy cursi, pero ella es mi vida, una vez leí un libro que pregunta de qué están hechas el alma, el protagonista dice que la de ellos están hechos de lo mismo y en estos momentos estoy de acuerdo con esas palabras, esos sentimientos. Sin importar quién escribe el destino sé que el nuestro está ligado, sé que somos el uno para el otro aunque mucho digan que somos muy jóvenes para saber que es el amor, no tenemos que demostrarle nada tan solo que los dos sepamos que nuestro amor es verdadero es lo que me importa, sé que pasaremos por momentos malos, momentos buenos, de estrés, tal vez se enojó, pero sé que nuestro amor es real, verdadero es fuerte y único, que nada podrá vencerlo o al menos eso pienso yo. —Mía es tarde ya debes bajar— Grita su mamá desde las escaleras esperando por mía. —Voy mamá, ya voy— Grita de la misma manera. No sé tarda en bajar lentamente por las escaleras podrían decir que lo digo porque sea mi novia, pero no es así, es una hermosa mujer la cual veo bajar las escaleras. —Cuidado con la baba— Dice en Susurro mi suegro. Su vestido era sencillo, pero llamativo a la vez para su fiesta de graduación. Dos simples piezas que se complementaban con un sencillo top de apertura de corazón en el pecho, y una falda abierta a medio muslo que caía hasta sus tobillos de un recatado, pero llamativo, azul rey, sonrió al verle puesto su converse 70’ de color n***o que combinaban con los míos, mi asombro al verla así, quedó boquiabierto, traiga su cabello castaño rizado suelto, puedo observar mientras baja que traía puesto su collar. Ella me sonríe y la ayudo a terminar de bajar las escaleras, me acerco su oído. —Te ves hermosa— Le susurro tranquilamente y ella sonríe. —Tu igual. En mi caso traía puesto tan solo unos converse 70’ negros, los cuales ella amaba porque eran de pareja, mi vestimenta era neutra, completamente n***o, pantalón y camisa. Un corbatín de lunares era su único adorno. —No me gustan los trajes— Le aclaro ella sonríe y me observa. —Estás perfecto como estás. —Acá seguimos— Dice su padre y tan solo reímos todos en casa. —Las fotos antes de salir— Insiste su madre. Luego de una sección larga de fotos nos dirigimos a la escuela, al llegar a ella nos separamos de sus padres, buscamos nuestras togas negras, junto a nuestros vierte. —¿Estás nerviosa?— Pregunto acariciando su cabello, ella tan solo me abraza. —Estoy orgullosa de ambos, de todo lo que hemos logrado en este tiempo— Me da un beso en la mejilla— Sobre todo estoy orgullosa de ti, de tenerte en mi vida, compartir este momento contigo. —Te aseguró que cuando te gradúes en la universidad, tu casamiento y primer hijo serán conmigo. —¿Los demás no?— Pregunta divertida y tomo su cara entre mis manos y la acerco a mí. —Muy chistosa. —Chicos ya a formarse— Sonríe nuestra directora— Recuerden que es por orden de apellido. Comenzamos a acomodarnos, tengo que admitir que en este momento siento un poco de nostalgia por mis padres, pero sé que a su vez tengo a mi lado personas que me aman. Me toca antes que Mía, ya que mi apellido es Jhonson y el de ella es Rinaldi. Nos organizamos por el apellido tal y cuál nos tocaba, las puertas del auditorio se empezaron abrir, los invitados presentes se levantaron aplaudiendo, mientras la música comenzaba a sonar. Sueña con un mañana un mundo nuevo, debe llegar, ten fe, es muy posible si tú estás, decidido. Sueña que no existen fronteras y amor sin barreras no mires atrás Vive. Con la emoción de volver a sentir a vivir la paz siembra. En tu camino, un nuevo destino y el Sol brillará, donde las almas se unan en luz la bondad y el amor renacerán Y el día que encontremos. La plataforma era inclinada, cada quien caminábamos mientras la música seguía su ritmo y los flashes estaban presente, cada uno se ubicó al frente de su asiento hasta esperar que el último llegara, a su lugar los profesores y donadores de la universidad se sienta y todos hacemos lo mismo. Ese sueño cambiarás Y no habrá nadie que destruya de tu alma la verdad Sueña, sueña, sueña (que no existen fronteras). Que no existen (ni amor sin barreras) Sin barreras (no mires atrás) No mires atrás (ten fe) Es muy posible si tú estás decidido Sueña con un mundo distinto Con un mundo (todos los días) Donde todos los días (el sol brillará) Donde las almas se unan en luz La bondad y el amor renacerán Sueña, sueña Tú. Después de algunas palabras del director y de unos de los alumnos destacados, comienza a llamar a uno por uno para entregarle el diploma, claro junto con esos aplausos y flashes que no se hacen esperar, las emociones a flor de piel, mientras cada uno pasaban, en la parte de atrás de los juegues se reflejaba algunas fotos en nuestros años en la escuela. —Jhonso Alex— Anuncia el orador, me levanto mientras caminó a la tarima varias fotos mías, con algunos amigos, solo, y sobre todo algunas con mía aparecen. Subo los escalones y miro en dirección de los invitados y puedo observar de pies a los padres de mía aplaudiendo y me tenso un poco a ver también a Ramiro y rocío una chica que trabajaba con algunas chicas que daban de premios en ocasiones en algunas carreras también aplaudiendo, mis padres sustitutos a pesar de no llevármela muy bien con ellos, tan solo sonrió y mi vista va rápidamente a Mía la cual está llorando, me sonríe y le doy la mano a unos de los donadores o no sé cómo se le llama de escuela, no me llevará muchos años, máximo unos 8 años, tiene un traje puesto, está bien presentado. Pero por alguna extraña razón creo que lo había visto antes no sé porque tengo esa sensación, sigo mi paso y recibí mi diploma. Al volver a mi lugar espero que pasen los demás, hasta que pasa mi princesa, ya tiene los ojos algo rojos de tanto llorar, sus fotos se muestran en el salón de clase, en clubes, con algunos que otros amigos, en la biblioteca, algunas conmigo y termina con una que ella está riendo descuidada, ella al igual que yo recibo su diploma y baja lentamente, la veo algo cansada, pero era normal a todo lo que había pasado la noche anterior. No solo en las películas acá también pasa que todos lanzamos nuestros birretes en el aire, pero no tan lejos porque sería difícil de encontrarlos. Después que termina el evento, salimos del auditorio con la misma organización en la que entramos, la música en esta vez de la de marc Anthony vivir mi vida. Las puertas del auditorio se cierran, busco con la mirada a mía ella viene corriendo a mi dirección y al llegar me abraza fuertemente, le doy una vuelta que sostiene su birrete con una mano. —Mi bebé lloro— Le menciono ya estando en el suelo y le limpio las lágrimas. —Si claro, sé que tu igual cuando pase— Sonríe tiernamente, sin importar estar en el colegio le doy un tierno beso. —Ya tu papá estás por salir, debemos ir por ellos. —Aja si cambia de tema. —Estoy orgulloso de ti mi princesa— Le digo sinceramente. —Prométeme que siempre estarás en mi vida— Dice mientras hace puchero. —Lo pensaré— Me da un pequeño golpe en el pecho— Si lo prometo, pero no a la violencia, anda ve por tus padres, haré la cola para las fotos. —Está bien, pero que nadie te esté mirando— Dice cubriéndome con sus manos el rostro y rio. Ella comienza a caminar a dónde están saliendo los invitados, mientras caminó hacer una cola de más o menos 20 personas para las fotos individuales y grupales, me formó cuando siento que alguien toca mi hombro, volteo lentamente y suspiro a ver a esa persona. —Ramiro— Digo al verlo, él sonríe y extiende una caja pequeña de terciopelo azul— No me quiero casar contigo gracias— Comento. —Es un regalo de graduación, la verdad es que no te imagine llegar acá, pero veo que ella y ellos te han ayudado mucho, eso es para que puedas tomar una decisión rápida— Extienden la cajita, pero no sé la recibo, él insiste y la coloca en el bolsillo de mi toga— Felicidades Alex Jhonson— Es lo único que dice antes de alejarse. Es algo extraño lo que está pasado en estos momentos, él da algunos paso y se encuentra con el benefactor de la escuela, el mismo que estaba saludando en la tarima, mi mente hace clip en dónde lo vi, es que vestía de manera distinta y no estaba tan serio, él está hablando con Ramiro. —Así que está es la otra cara de Kyler Miller— Susurro. —¿La cara de quién?— Pregunta Mía al acercarse junto a sus padres y tan solo niego con la cabeza. —Felicidades ambos— Dice mi querida suegra y me abraza— Estoy orgullosa de los dos. —Gracias suegrita— Le digo de cariño, su padre blanquea un poco los ojos y de la nada me abraza. —Eres un bien chico— Dice al separarse. —Mis dos hombrecitos— Menciona Mía después de tomarnos una foto. —Iremos a comer lo que quieran y luego podrán ir a la fiesta— Menciona mi querido suegro— Sus regalos se los daré en cuanto Alex cumpla año. —No debe molestarse— Mía me cubre la boca con sus manos. —No tenemos problema papi— Todos reímos antes sus ocurrencias. Después de tomar las fotos con la fila interminable nos tomamos las fotos individuales, algunas juntos y llegó la hora de mía y su familia, entra los 3 al cuadro y su padre se queda viéndome. —¿Qué haces parado allí?— Pregunta y no le respondo— Ven acá, eres parte de la familia, debes verlo así— Sonrió y me acercó, colocando a la derecha de mía, estábamos en el medio— Primero una con las togas y luego otra sin ellas, por cierto Alex— Lo observó al momento que me dice mi nombre— Bienvenido a la familia Rinaldi. —Prepárense para las fotos— Dice el fotógrafo tomando las tal y cuál lo había dicho, al terminar mi suegra, nos observa. —Entreguen las togas los esperaremos en el auto— Sonríe y asistimos, Mía se sube a mi espalda para que la lleve a caballito. —¿Me pagarás una espalda nueva?— Pregunto y ella tan solo me da un pequeño beso en el cuello que hace que mi piel se me erice— Bueno, bueno dejemos el tema así mejor. Ella tan solo ríe, entramos al gimnasio para entregar las togas, ella se acerca lentamente a mí y me da un beso. —Me encanta verte así, así que estudia para verte así dentro de 5 años— Me da un beso en la mejilla y hace la cola dónde las niñas para entregarla. Hago mi formación y entrego la mía, al comenzar a caminar la chica que la está recibiendo me llama. —Chico. —Dime— Digo volteando y ella me da la cajita de terciopelo, la tomo y la guardo en mi bolsillo, siento que me abrazan por la espalda y tan solo sonrió. —¿Vamos?— Digo al voltear para verla, ella asiente y toma mi mano— ¿A dónde iremos? —A comer a Subway— Menciona feliz, sé que fue lo que eligió porque a ella le encanta estar allí, así que solamente rio antes sus locuras. —Vamos— Digo dándole un beso adelante de unos compañeros y ellos nos observa, sus mejillas toman un color carmesí, así que me alegro un poco y gritó— Te amo Mía Rinaldi—Salgo corriendo tan solo un poco, hasta que ella llega a mi apenada. —Tarado— Me dice algo agitada. —Me amas— Le recuerdo, me pongo de espalda y me agachó un poco— Te llevo. —No es necesario. —Pues si no lo haces me voy a molestar. —Está bien— Dice subiéndose a mi espalda— No necesito auto si te tengo a ti. —Es que sé que te gusta montar me—Me detengo un poco y rio antes mi comentario que sonó un poco fuera de tono y ella ríe apenada. —Tarado. —En mi espalda mal pensada, que pasará por esa cabecita. —Camina o te dejo de hablar por hoy— Me advierte. —No puedes vivir lejos de mí— Le recuerdo al empezar a caminar. —Te amo Alex Jhonson— Susurra a mi oído— Eres junto a mis padres el tesoro más grande que tengo en mi vida, tengo que admitir que mi vida la veo junto a ti, todo juntos ¿Cierto?—Asiento antes su comentario no pude decir nada más porque llegamos frente del auto, su padre nos abre la puerta y al entrar comenzamos un expendido viaje a Subway. ************************************** Gracias mis fantasmitas por su apoyo incondicional, días tras día trato de realizar un capitulo con amor para ustedes. Si quieren obtener más información sobre mis historias, quieren saber cuáles son los próximos proyectos, me pueden seguir en i********: como L_Alejandra 18 o en f*******: como Escrito L Ale.
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