Estoy sentado en el pasto y la observó detalladamente mientras mira las estrellas.
—Creo que deberíamos estar en la fiesta.
—Sonrie— ¿Estás aburrido?
Ella estaba usando esta vez un vestidor de tul con cuenta azul, podría sencillo de tirantes finos con algo de transparencia que tapaba justo lo necesario la pedrería que se dispersaba en el pecho y a la altura de la cadera, caía con elegancia y suavidad una fina tela de gasa hasta el suelo con bastante movimiento.
Yo traía puesto algo parecido que en el momento de graduación, la camisa era de color gris, mi corbatín de lunares color azul del mismo que el vestido de ella, sonrió al verla la verdad la amo demasiado es el amor de mi vida.
Ella voltea a verme, sonrió tiernamente y niego con la cabeza.
—No, no es eso amor, solo estoy pensado en tu vida.
—¿Mi vida?— Pregunta preocupada— ¿Que pasa?
—Lo que será tu vida a mi lado— Ella apoya su cabeza en mi hombro— No hay un lugar mas hermoso que este.
—¿El patio de la escuelas?— Pregunta sorprendida y rio.
—No tonta, tu eres mi lugar, tu eres lo hermoso— Ella ríe.
—Creo que quieres tapar el hecho que te descrubrir que te gusta las cosas raras.
—¿Eres rara?—
—¿Me llamas cosa?
—Ya me rindo, salgo perdiendo— Me levanto, para luego limpiar mi pantalón, extiendo mi mano y la ayudó a levantarse.
—¿Nos iremos?— Pregunta tiernamente.
—No, quiero bailar contigo, la música está fuerte en el salón, así que de igualmanera quiero bailar con mi novia en este momento.
—¿Por que eres así de tierno conmigo?— Pregunta mientras me abraza.
—Antes de ti no me importaba nada, no quería o no encontraba un sentido a mi vida, era toda oscura y gris— Suspiro— Ahora soy feliz, mi vida tiene un sentido, eres un torbellino de colores y sentimientos, no quiero perderte.
—Pero quiero ser más que tú sentido de vida, realmente lo que quiero decir no quiero ser tu sentido de vida, quiero que ella tenga sentido propio, quiero ser parte de tu vida, la elección que elijas todos los días de ella.
—Eres especial, te amo tanto— Rodeó su cintura con mis manos y la atraído hacia mi— No tienes idea de todo lo que lo hago.
—Creo que lo entiendo— Rio— Si es igual a lo que siento yo me puedo hacer una idea, de lo que puedes sentir, porque te aseguro que te amo más que tú a mí.
Ambos reímos, sonrió y bailamos nuestra canción, lentamente, ella me mira fijamente mientras nuestro pasos van al compas de la música.
La hora paso rápido y llegamos a casa, aún no me había mudado, al llegar a su casa Mia se queda dormida en la sala y la llevo a su cuarto, la acuesto en su cama y la arropó, salgo lentamente, cuando volteo puedo observar a mi suegro de brazo cruzado.
—Quiero hablar contigo un momento.
—Claro— Le digo y lo sigo a sala donde nos sentamos uno frente del otro— Dígame.
—Decidí darte de regalo de cumpleaños y de graduación a ambos el viaje de su grado de promoción, viajan mañana en la noches, estarán regresando un día después de tu cumpleaños— Me notifica— En ese tiempo aprovecharemos de salir de negocio para poder lograr consegir el corazón de mía.
—No es necesario.
—Se los merece y debes cuidar a mis, quisiera que me prometieras algo— Asiento con la cabeza— Quiero que me prometas que vas a proteger a mía siempre, estarás a su lado estemos o no.
—Lo prometo, la protegeré se lo aseguró.
—Quiero decirte que eres como un hijo para mí, también para mi esposa, estamos felices aunque para mí no es fácil ver a mi pequeña princesa crecer— Suspira— Que nuestra pequeñas tenga a alguien como tú a su lado, se que la amas de verdad y que no la lastimaria, lo que más queremos es la felicidad de nuestra hija y aunque no es fácil admitirlo eres su felicidad.
—Ustedes también son mi familia, la única que conozco realmente, estoy tan agradecido con ustedes por dejarme ser parte de esta familia, por ser parte de la vida de mía.
—Tenemos algo en común— Sonrió— Ambos tenemos un tesoro y es Mia Rinaldi.
—¿Mía sabe del viaje?— Pregunto algo curioso.
—No, ella no sabe nada de aún así que mañana será sorpresa.
—Estoy agradecido por todo lo que me han ofrecido de verdad, les prometo que haré todo lo posible para darle a mía la vida que merece, la ayudaré a graduarse.
—Eso espero que estén centrados, mañana te daré una bolsita diciendo que es un regalo y allí estarán las medicinas de mía con sus horarios.
Me levanto del sofá para despedirme de mi suegro e irme a mi casa, abro la puesta y están dormido entro a el cuarto que tengo compartido con otros dos chicos, como se que Mía se tarda todo una vida y la otra acomodo una pequeña maleta, acomodando todo de uno de mis pantalones se cae la cajita azul de terciopelo así que la guardo en la mochila.
Saco de mi mesa de noche una caja de terciopelo fucsia y la guardo también en mi mochila, me quito la camisa y me acuesto, no tardó mucho en dormirme.
Me encuentro caminando en un hospital, estoy de un lado a otro, veo a las personas pasar rápidamente, no entendido que hago en estos momento acá, siento una opresión grande en el pecho.
Siento que me falta el aire, mi corazón comienza a latir fuertemente, siento mis manos frías, están cubierta de sangre.
Camino son rumbo, hay una habitación con la puerta abierta entro a ella, hay una persona acostada en la camilla tenía una sábana cubriéndola, me acercó y lentamente regido su sábana, las lágrimas comienza a caer al ver a mía acostada alli, tenía las manos frías, estaba cubierta de sangre, era la sangré que tenía en las manos.
—Mi amor, no, no— Comienzo a gritar— Por favor vuelve no me dejes.
—Alex— Escucho que alguien me llama, siento que me están moviendo.
Abro mis ojos lentamente, estoy todo sudado, veo a Daniel uno de los chicos con los que comparto habitación que me observa.
—Solo fue una pesadilla, además ya es tarde.
—¿Que hora es?
— Las 8 de la mañana— Me dices— ¿Estás bien? ¿Peleaste con mia?
—Me debo ir— Le digo— Tranquilo estoy bien no te preocupes.
— Lo hago, pronto cumplirás 18 años.
— Puedo siguir adelante, cuando esté bien prometo que te ayudaré eres como mi hermano menor lo sabes— El asiente.
Tomo algo de ropa y salgo corriendo al baño, me tomo una ducha rápida y después de vestirme salgo a la casa de mía, tocó el timbre y ella abre la puerta.
—Que hermosura— Le digo al verla recién levantada.
—No me mientas— Bosteza y sonríe al verme— Te amo.
—Yo a ti, ¿Y tus padres? —Pregunto al entrar.
—En el comedor vamos a comer— Me lleva jalando de la mano.
—Buen día suegritos.
—¿Que haremos con el para que me deje de llamar así— Dice el sr Rinaldi y tan solo rio— Siéntate le conté a mía que está tarde saldrá junto a sus compañeros al viaje de graduación.
—Lleven protector solar, no dure mucho tiempo en la playa, tampoco en la piscina — Nos dice su mamá mientras lo va anotando en un papel— No se salten la comida.
Después de darnos una lista larga de mi que debíamos y no hacer en el viaje de grado para la playa, mía y su mamá suben arreglar la maleta, su padre me da dos pasaportes.
—Siempre es bueno tenerlo.
—¿Mia tiene dos pasaporte?— Pregunto, pero para mí sorpresa al abrirlo era uno de es y otro el mío— No tenía que preocuparse.
—Quiero que me veas cómo un padre así como te veo como un hijo.
El me entrega una bolsa con una lista de los medicamento de Mía, luego de varias horas mía sale con una pequeña maleta de rueda.
—Rio al verla— Son las dos de la tarde.
—Cuidado señor, me advierte.
—Vamos a pedir algo de comer antes de que se vayan —Sugiere su mamá— ¿A qué hora se van?
—A las 4 P.M. sale el bus, debemos estar en la escuela a las 3:30. P.M. —Dice mía mientras toma el teléfono y llama— Voy a ordenar comida china— Nos anuncia y sonrió.
Está chica como mucho, como dice el dicho más que un remordimiento de conciencia, nos sentamos en la sala está tranquilo y la paz es tan precioso y preciado para mí, valoro cada momento, el timbre suena y mía corre abrir, un minuto más tarde llega con la bolsa de comida.
—Papi, camino a la escuela ¿Puedes hacer una parada para comprar algunos dulces para el viaje?— El asiente y ella ríe.
— Vamos a comer buen provecho— Dice ella después de arreglar el comedor y serví la comida.
—Buen provecho amor— Le doy un beso en la frente.
Comenzamos a comer, entre risa y broma, terminamos de pasar la tarde, al llegar el reloj a marcar las 3:00 P.M. subimos al auto de mi suegro, antes de llegar a la escuela nos estacionamos en una dulceria y entra ella con su padres, 5 minutos después salen con algunas bolsas de dulce, niego con mi cabeza mientras me río por las cosas que hace mi novia, llegamos a la escuela, los autobuses estaban allí, realmente eran 2, el primer autobús está lleno así que estamos haciendo la formación para el segundo.
Mía abraza fuertemente a sus padres, antes de irnos también abrazo a mi suegra y sorprendo a mi suegro abrazándolo, el me devuelve el abrazo.
—Cuidense— Dice mi suegra mientras subimos al bus, tomamos dos puesto juntos.
Me coloco los auriculares, tomo su mano y ella apoya su cabeza en mi hombro, el auto bus comienza avanzar y los padres de los estudiantes nos despiden.
También tengo que decir mis padres porque tiene razón el señor Rinaldi, ellos son mi familia de vida, la que elegí la que agradezco tener, entro en mi celular y estoy observando las fotos del día de ayer junto a ellos, me llena de nostalgia, escucho un click, volteo rápidamente donde mi novia y estaba tomando selfi.
—Vamos a tomarnos una con Snapchat— Dice ella buscando la aplicación y me niego rotundamente.
—Con esa app parezco niña así que no— Digo, pero 5 minutos después estoy tomándome fotos con esa aplicación.
Ella tiene un poder increíble en mi, el viaje será algo largo así que nos acomodamos un poco en los puestos, ella vuelve a colocar su cabeza apoyada en mi hombro, le doy un pequeño beso en la frente.
—Te tengo un súper regalo— Dice susurrando un poco adormilada.
—¿Cuál es?
—Es secreto, debes averiguarlo.
Niego con la cabeza y sonrió antes su comentario, se que pasemos una semana linda, tratare de hacerla lo mejor para ella, lo que espero y aspiro es que mis suegros puedan conseguir el corazón para mia, quisiera que ella pudiera vivir más tiempo, aunque lamentablemente para eso este deseando la muerte de alguien más, el dolor en sus seres queridos.
Tiene sus dos lados está situación una familia esperanzada en tener un órgano bueno para que la persona que uno ama vida y por otro lado la única solución para eso, para los pulmones, para el corazon y algunos otros órganos es que muera una persona para salvar una vida, para que una luz se enciende otra debe apagarse.
Esa parte me genera conflicto y conociendo a mía se que también lo está pensado, se que también lo está sintiendo y es por eso que lo piensas que no me quiere decir.
También pienso en todas esas personas esperanzada en la lista de espera por un donante que sea compatible, muchos mueren alli, es terrorífico pensar que de igual manera la muerte está tan cerca y parece que no cesará aun.
Al llegar podemos observar el lugar que se eligió, pensaba que iban a hacer unas cabañas, pero un último cambió que no supe y estamos en un hermoso hotel, no era tan grande con diferencia a los de la ciudad, tenían tan solo 6 pisos, nuestro profesor se acerca a todo el grupo.
—Bueno voy a registrarlos, recuerden que se compartirán habitación, pero Chicos y Chicos, las chicas irán juntas por eso estarán en piso separado.
—Pero profe— Se queda un alumno él lo mira de mala manera— Que buena idea tiene— Dice el río nerviosamente.
—Me sorprende mis padres— Dice mía al quedar al frente de mí— Enviarnos acá a los dos solos.
—Confían más en ti que en mí— Río tiernamente y la abrazo, mi pequeña princesa aún no ha crecido mucho.
En ocasiones se molesta un poco por ser tan baja, pero rápidamente lo olvida, ella es así una persona con un alma pura y de buen corazón, tomo mi celular y le escribo a los padres de mía.
Busco en mi contacto a mi suegro y abro el chat, le escribo.
Llegamos, espero que se cuiden en el viaje, no se preocupe por mía cuidaré de ella siempre.
Guardo el celular rápido en mi bolsillo el profesor se acerca a nombrar como compartiremos la habilitación.
Montgomery, Andrades, De Luca y Jhonson estarán juntos en la habitación 18 del 3 piso, observó a mis compañeros a pesar de ser distintos nos llevamos bien.
Montgomery es el chico popular, el líder del equipo de fútbol, Andrade es aquel chico badboy, pero es el capitán del equipo de Alquería, De Luca es más tímido el chico inteligente del salón, él es el que mantiene la calma entre los 4 y yo el chico rebelde sin causa para algunos.
Ellos se acercan a nosotros sonriendo, Montgomery estira su mano en el aire.
—Dame 5 Jhonson— Mía sonríe y me deja de abrazar, hago lo que mi amigo me pidió.
—Por favor chicos sin meterse en problema— Dice mía mirándonos con súplicas.
—Mía, hermosa mía— Se acerca Andrade a ella, me observa serio y se aleja rápidamente— Dejémoslo en mía porque amo mi vida, estamos de vacaciones no te escuches como el profesor.
—No soy el profesor Andrade, pero desde que Verónica te dejo estás algo loco, te sugiero que ni pienses en escaparte y si lo haces— Ella me mira y la abrazo.
—No iré con ellos, lo prometo— Los chicos se ríen.
—Sometido— Dice Montgomery.
—¿Quién es sometido?— Dice una pequeña Mar Matius vestida con su uniforme de porristas.
—Nada princesa— Dice el abrazándola.
Habían llegado amigas de mía, Mar una de su confidente, una chica con gran carácter, no teme expresar sus sentimientos, en ocasiones asusta un poco, sale actualmente con Thiago Montgomery ella no era muy alta su cabello castaño más claro que el de mía, su color de piel era blanco como la nieve, a veces le dicen que son hermana tienen cierto parecido, el cabello de mía es liso.
También estaba una chica con el cabello color morado, vestida de n***o siempre, en esta ocasión no sería distinto, carga puesto unos shorts, zapatos negros de plataforma y su cabello en una coleta, su nombre teníamos a Camila una chica que a pesar de su apariencia era alguien tierna y leal, actualmente la novia del cerebro de Logan de Luca hermana gemela de Andrade.
Con ellas también estaba la tímida Sammy Rodríguez su cabello era largo y rubio, alta la llamábamos en ocasiones aurora tenían un parecido, por lo que me ha mencionado mía está enamorada de Marcos a Andrade.
Verónica torres una chica de revista, su cuerpo moldeado, pero vacía por dentro, es la chica que quiere ser la líder del grupo, era la típica popular de preparatoria.
—Pensé que no vendría Andrade— Le dice Verónica directamente.
—Porque una mujer de silicona no me quiere ver, puedes cerrar los ojos te saldrá más económico.
Lo que sabía de ellos dos era que Verónica había engañado a Marcos con el sub- capitán del equipo de fútbol.
—Las señoritas Rinaldi, Andrade, Matius y Rodríguez estarán juntos en la habitación 10 del piso sexto, ya son todos así que vamos subiendo— Nos dice el profesor— Los chicos irán conmigo y los chicos irán con la señorita Antonella.
Cómo habíamos mucho el profesor decidió que los chicos subiríamos las escaleras, ya que eran tres pisos a comparación de la chica, al llegar a nuestra habitación había cuatro camas individuales pequeñas, están divididas dos, unas frente de las otras.
La vista que teníamos era de la piscina la verdad es que era enorme, tenía cama de sol, sus mesas con sombrilla, un tobogán, el hotel tenía una rara forma de U así que se podía ver un poco la playa.
Después de acomodar las cosas, excepto Montgomery era el más desastroso, podemos bajar a la piscina estaban todos allí, la música estaba a todo volumen, busco entre los Chicos a mía, la consigo hablando con Camila, me separó de los chicos y camino en su dirección despacio le hago seña a Camila que no diga nada.
Pero a mi mente llega que mía esta enferma del corazón.
—Hola, chicas— Mía voltea y sonríe, tenía un enterizo de color azul claro, su cabello estaba recogido, traía puesto un short blanco corto.
—Alex— Me dice antes de abrazarme.
—Vamos al agua— Le aviso mientras la cargo.
—No, Alex no se te ocurra.
—No te hará daño— Le aseguro, ella envuelve mi cuello con su brazo y cierra los ojos, estoy en la orilla de la piscina y le doy un pequeño beso— No te haré nada— La bajo quedando ella enfrente de mí.
Siento como alguien me empuja, trato de mantener el equilibrio, pero es imposible caemos los dos al agua, al salir ella se cuelga sobre mi espalda y nuestra mirada va a la persona que nos lanzó.
—Verónica— Digo de mala manera ella tan solo sonríe.
—Cálmate, no pasa nada— Me dice mi novia en el oído— Ya estamos acá disfrutemos.
Me gusta ese lado de ella de buscarle lo bueno a la vida, siempre dulce, siempre sonreía, a pesar de su situación, era la única que podría darme la paz y la calma que necesitaba siempre, como le dije a ella siempre será mi lugar, mi refugio.
Pasamos el fin de semana agradable entre la piscina, los amigos, fogata en la playa, pasar el día en la playa, llévalos miles de fotos de recuerdo, pendiente que mía se tomará sus “Vitaminas”.
—Quiero hacer un anuncio— Dice Marcos, estamos alrededor de una fogata en la playa— Primero ya nos queda pocos días acá, mañana cerramos este viaje con el cumpleaños de mi compadre— Me mira está sonriendo y tenía una botella en la mano.
Pues hoy los chicos en la cena le pusieron un sedante a los profesores los cuales están rendidos durmiendo en estos momentos.
—Sé que me amas, pero ¿Ese es el anuncio importante? Anunciar la conmemoración de mi nacimiento— Digo divertido y él niega con su cabeza.
—No idiota, todos iremos a una universidad, uno tal vez no duren muchos, otros se gradúes, otros decían cansarse tener hijos, sé que poco nos veremos algunos incluso no podremos— Suspira— Es algo normal y lógico que eso pase, quiero agradecerle todo este tiempo, también por tantas experiencias, me llegó la aceptación de la beca en la universidad de Alfonso X a la cual asistiré con mi novia— Todos nos miramos extraño la única persona que sabemos que iba allí era, las miradas hacia ella no se hicieron esperar, era una Sammy sonrojada.
—Nos alegramos por ustedes, por la nueva vida que nos toca, por el nuevo amor que florece.
—Salud— Décimos todos al mismo tiempo.
—Ven— Me dice Mía susurrando en el oído.
Me levanto y tomo la manta de mía para que no le dé frío más adelante, comenzamos a caminar, ella iba unos pasos adelante, traía sus sandalias en las manos, se acercaba a la orilla del mar, cuando la marea subía un poco, podía mojar sus pies, abría sus brazos, se veía tan hermosa, caminamos hasta alejarnos de los ruidos, de la música.
Coloco la manta en la arena para que ella se siente, me siento a su lado, recuesta su cabeza en mi hombro.
—¿Sabes que te amo?— Pregunta ella y tan solo asiento con la cabeza— Eres los más importantes en mi vida— Levanta su cabeza y volteo al verla.
—Tú de la mía mi amor, eres lo más importante, hermoso que tengo en la vida.
—No sé que nos prepare el destino, pero sé que lucharemos por estar junto.
Sonríe a lo que me dice y me acerco a ella hasta que la beso, sus manos rodean mi cuello, extiende una de ella y juega con mi cabello, las mías están rodeando su cintura para acercarla a mí.
Nuestras lenguas siguen explotando nuestras bocas porque aunque ya se conocen, en cada ocasión que podemos, nos separamos por falta de oxígeno, su frente está apoyada a la mía.
—Estoy lista— Me dice tiernamente.
—¿Para irnos?— Pregunto confundido y ella niega con la cabeza— ¿Entonces?— Pregunto, pero ella solamente me besa, sus manos dejan mi cuello para baja al borde de mi camisa.
Sus manos están dentro de ella acariciando mi espalda lentamente, mientras besa mi cuello.
—¿Segura?— Pregunto mientras trato de mantener mi respiración.
—Sí.
—Aquí no, Mía los chicos pueden venir en cualquier momento.
—Ella sonríe— Estamos algo lejos y sé que los chicos no estarán ahora buscándonos, creo que están aprovechando que los profesores están dormidos.
Me vuelve a besar, mi mano dejan sus cinturas y van al borde de su vestido de playa azul, lo levanto lentamente mientras detallo cada momento, su vestido queda cerca de nosotros, tan solo nos separamos un instante, vuelvo a besarla, pero está vez es su cuello, ella suelta un pequeño gemido, mis manos vuelve a su espalda para subir lentamente hasta llegar a la parte superior del bikini, los desató poco a poco, hasta que cae, ella sonríe al ver mi cara.
—No pensé ponerte así tan rápido— Dice señalando mi entre pierna, sonrió un poco apenado.
—Estas algo traviesas— Ella Sonríe.
Los besos nos se dejan esperar, está vez dejamos a un lado el beso tierno, era más apasionado, con unas ganas que nunca termine, ella en el beso se va recostando sobre la manta, llevándome con ella, mis besos abandona sus labios y los míos comienza a recorrer su cuello, mis labios tan solo rosa su cuello mientras bajo lentamente, llegó a unos de sus pechos, pero al detenerme allí la observó para saber si está segura.
—No te detengas ahora Alex— Dice con la voz agitada.
Paso mi lengua por unos de sus pezones, la mirada la dejo levantada para verla mientras se muerde el labio, introduzco en mi boca unos de sus pezones y comienzo a succionar, mientras que una de mis manos acaricia su pecho libre.
Mi otra mano baja lo más que puede a su pierna y comienzo a subir mis manos lentamente mientras acaricio su piel.
—Oh Alex— Dice ella, eso por alguna razón me excita más.
Me levanto un poco, para quitarme mi camisa, la coloco cerca de su vestido, mis manos sigue acariciando su pierna, mientras mi boca está vez ataca el otro pecho, sus pezones están duros y rosado, mi entre pierna en estos momentos está doliendo y palpitando, comienzo a besar en medio de sus pechos mientras lentamente comienzo a descender, ella con la su mano cubre su boca, con mi mano libre se la quitó, ella sonríe.
—Quiero escucharte, amo tu voz— Le digo mientras vuelvo a cansar su boca y la beso.
Mis brazos sostienen mi peso, sus pechos rozan en estos momentos, mi pecho desnudo dándome una sensación tan excitante.
No puedo creer lo que está pasando en este momento entre ambos, mía sabe que está también es mi primera vez, creo que es lo que lo hace único y mágico, pero más que eso es el amor que nos tenemos.
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Gracias mis fantasmitas por su apoyo incondicional, días tras día trato de realizar un capitulo con amor para ustedes.
Si quieren obtener más información sobre mis historias, quieren saber cuáles son los próximos proyectos, me pueden seguir en i********: como L_Alejandra 18 o en f*******: como
Escrito L Ale.