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1249 Palabras
- ya voy amigo mío, solo espera un poco mas- - donde estabas maldito perro- una voz gruesa se escucho de tras de ellos. - discúlpeme, pero este chico pesa mucho mas de lo que creí- dejo el cuerpo de Alex en una silla se madera que se encontraba en la habitación. -Bien, debes atarlo a la silla, si se escapa de alguna forma considérate muerto- lanzo una soga al muchacho para que pudiera atar a Alexander el cual aun estaba inconsciente. - ¿ no le hará nada malo verdad? eso ya seria agravar mas el problema- pregunto mientras ataba al mayor de manos. - claro que no, el no me interesa, las personas que me interesan son las que vendrán en busca de el, por esa razón debes estar muy alerta- observo cada movimiento que hacia su acompañante. - Max, cuanto tiempo falta para poder irnos de este lugar- una chica de cabellos rojizos apareció por la puerta de la habitación sonriendo sínicamente. - Falta un poco, logro tener a esos animales y ya podemos largarnos de este lugar- miro a la muchacha de reojo. Max era un completo genio, pero algo que no podía soportar era que alguien estuviera sobre el presionándolo para hacer algún tipo de cosa. No podía creer que estuviera tan cerca nueva mente de poder tener a los híbridos bajo su poder, sabia que ahora no se le escaparían nunca mas. - vamos Maxi no te puedes enojar conmigo, yo no fui la culpable de que esos tipos se te escaparan, no te desquites de esa forma- se sentó en el regazo del nombrado intentando calmarlo. - tiene razón, no era muy difícil hacer que tres mocosos quedaran en su jaula sin salir- susurro el cachorro para si mismo. - perro pulgoso, o controlas tu vocabulario, o te mando a China para que te sirvan con un trozo de pan en un plato- amenazo al muchacho, nuevamente estaban logrando que la poca paciencia que tenia se fuera. - simplemente quiero irme de aquí pronto, por cierto, ¿ como nos encontraran aquí?'- la chica se puso de pie y comenzó a caminar por toda la habitación, - si vienen con el hibrido de perro será mas fácil, podrá olfatear el aroma de Alexander y podrá llegar sin problema alguno. Las horas comenzaron a pasar rápidamente. Alexander comenzó a abrir sus ojos yen seguida se dio cuenta de que no estaba en su casa o algún lugar conocido, intento moverse pero estaba atado a una silla, suspiro frustrado y se quedo quieto unos segundos. No podía creer que esto estuviera pasando, no era alguien que se metiera en este tipo de problemas, pero creo que para todo existe una primera vez. - ya despertó, al fin - grito emocionado el cachorro, por un momento pensó que lo había golpeado tan fuerte que no despertaría, pero verlo abrir sus ojos lo tranquilizo un poco. - perfecto, esto no podría ser mejor- Alexander odiaba con su alma estar quieto en algún lugar, sin poder hacer nada, y era justo lo que estaba ocurriendo ahora. - Alexander, que grata sorpresa poder conocerte finalmente- sonrió Max con un cigarrillo en su mano. - podría decir lo mismo, pero la verdad tu cara me da tanto asco que me sacaría los ojos si pudiera pedazo de mierda- tenia mucha ira, si, bastante, pero tampoco conocía del todo al chico, así que no sabia de lo que era capaz. - uh.., que carácter, digas lo que digas no podrás provocarme, estoy en este territorio hace años, y esta s tu primera vez, así que cuidaría mis palabras, solo un poco- exhalo todo el humo acumulado por el cigarro en el rostro de Alex. - basta con tus juegos de niños, y dime de una vez que es lo que quieres de mi- sus nudillos estaban muy blancos por apretar su mano, se estaba enojando de sobremanera. - de ti no quiero nada, solo diré que algo que era mío, fue... robado de mi poder, y por alguna razón que no entiendo del todo, ahora esta contigo, así que... solo quiero recuperarlo- dijo simple mirando con diversión la frustración de su oponente. - creo que te equivocaste de persona, yo no tengo nada tuyo- sonrió ladino al entender a que se refería . - un buen carácter, me gusta eso. Pero no acortes tu vida aun mas, solo quiero que Min venga con los otros dos fenómenos y ya- apago el cigarrillo ya casi sin tabaco en las piernas de Alex. - realmente eres mas idiota de lo que pensé, jodiste la vida de personas inocentes solo por dinero... seguro tu mama te odiaba y querías llamar su atención. - fabuloso, esto se pone interesante- soltó un golpe en la mejilla dé Alex logrando que este se callera junto la silla- oh vamos, no te caigas que esto recién comienza- - que triste es tener la ventaja, bueno entiendo completamente, eres débil y por esa razón estoy atado, para que puedas golpearme sin recibir daño- - ¿acaso no entiendes que no lograras que te suelte ?, solo esperare que los fenómenos vengan y ya, no es tan difícil esperar. - ¿ que paso ahora? no me quieres matar.... ¿ tienes miedo verdad? no te culpo, ser tan solo bueno con las palabras y no con los golpes.... que lastima- Alex sabia que podría funcionar esto, no estaba del todo seguro, pero lo intentaría. - noo... no me vengas a mi con ese juego, cuando vas a entender, yo te conozco mas que tu. El que no me tengas miedo, es porque no sabes de lo que soy capaz- Nuevamente un golpe se hizo presente, solo que esta vez fue en el estomago de Alex. No sabia que podía hacer, seguramente los chicos no sabían donde se encontraba, y tampoco podía defenderse si se encontraba atado a la silla. Fuera cual fuera el futuro, solo debía aceptarlo con los ojos cerrados. - ya me estas hartando un poco, supongo que también te matare a ti- susurro alejándose del cuerpo. - realmente estas enfermo, pobre de ti- sonrió con algunas gotas de sangre en sus labios. - creo que si lo estoy, pero al menos no soy yo el pobre idiota que se esta muriendo en una silla, creo que al menos puedo elegir lo que pasara-  - con mucha ventaja, pero esta bien, a los débiles se les ayuda- - vaya, que buena y humilde persona eres, pero creo que ya deberías a comenzar de preocuparte por ti mismo, pronto los híbridos estarán conmigo nuevamente, y tu estarás solo e infeliz nuevamente, tan triste pero cierto- forzó un puchero en sus labios para burlarse del chico. - te sorprenderías lo buena persona que puedo llegar a ser- - si, pero déjame decirte que eso, al menos ahora no te funcionara.. diría que en un futuro tal vez, pero no creo que salgas vivo de esta- - no me importa lo que hagas conmigo, mátame si quieres, pero no toques a Min, por favor no te atrevas a tocarlo- se rindió. - me encantaría matarte ahora, pero Min se pondrá sentimental y eso es lo peor, no lo soporto- - idiota...- - vamos, solo di que soy la persona mas brillante del mundo y te dejare vivir, solo di eso- se inclino para estar a su altura. - no diría eso ni de broma- - así es, eso me gusta, pues, buenas noches angelito-
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