Se puso de pie y se dirigió a la habitación, vio como Min dormía cómodamente entre las almohadas. Sonrió y se dirigió al baño para tomar una ducha. No sabia cuando había sido el día en el cual cambio su forma de ser, antes de que Min llegara a su vida era un completo idiota y lo reconocía perfectamente, era muy frio con todas las personas y siempre se encontraba en su habitación sin hablar con nadie.
Que un chico cambiara todo dentro de el para bien, nunca en la vida se le habría ocurrido algo como eso, era tan típico de películas para adolescentes que llegaba a ser fastidioso. Lo peor de todo era que se estaba encariñando con el chico, no quería hacer eso, no quería enamorarse de el, porque tarde o temprano morirían, o se separarían de algún modo, y no quería que eso ocurriera. El amor nunca fue para la gente como el, pero no podía evitar el sentir cosas por el chico, eso lo estaba volviendo loco lentamente.
Pero no podía estar en el futuro con el, ¿ o si? no sabia si funcionaria la idea de Jin, no sabia si seria un chico normal y ordinario, después de todo el ya no lo era, pero solo por fuera, el seguía teniendo sentimientos. Realmente no sabia que hacer ahora.
Alex miró la hora en su celular, eran las 5:00 de la mañana y aún no lograba dormir del todo, veía a Min a su lado dormir delicadamente, había un montón de cabello de gato por todos lados, el pequeño estaba cambiando su pelaje bastante rápido. No importaba cuantas veces lo cepillara, o que tipo de cepillo comprara, siempre quedaban restos de cabello de gato por todos lados. Recordaba cuando se tardaron dos días enteros para poder dejar la casa completamente limpia, sin ningún cabello naranja por las alfombras o por los sofás.
Resignado se levanto y fue a preparar el desayuno, al salir de la habitación vio como el perro dormía en el sofá. No era feo, tenía un color marrón claro y era bastante pequeño. Por un momento quiso ir a ver al perro y darle afecto, ya que este estaba tiritando.
Si Jackson no fue y Jin tampoco, quién pudo haber dejado al perro en su casa?. Su madre no vivía en Seúl y su hermano se encontraba en el extranjero, tampoco tenía mucha vida social para que algún amigo le dejará al perro.
Fue a la cocina y miro el reloj, marcaban las 8:00 en punto, no era una buena hora para despertar a Min, le gustaba dormir hasta tarde igual que a el, pero hoy fue la excepción para Alex . Abrió la nevera para ver que darle de comer al perro, vio leche así que le tendría que dar eso. Tomo un poco de cereal y lo puso en un tazón para el perro.
Cuando abrió el gabinete de arriba para guardar el cereal una mota de cabello de gato callo al suelo, podía soportar ver unos cuantos en el sofá o en el suelo, pero en el lugar de la comida no.
- Min!-gritó un poco furioso al haberle recordó repentinas veces al menor que no se paseara por los muebles.
-Que ocurre hyung-llego Min con el cabello desordenado y un poco asustado.
-Estuviste paseándote por los gabinetes de la casa ?-lo miró un poco enojado.
-No hyung, ya se que eso no se hace-se sentó en la silla esperando su desayuno.
-Y por qué cayó esto de los gabinetes ?-mostró la mota de cabellos que se encontraba ahora en el suelo de la cocina.
-Hyung...no lo se, pero eso no huele a mi-dijo olfateando el problema de la pelea.
-Pero es de tu color, dime la verdad Min- recogió la mota y la boto.
-Yo no fui hyung ya se lo dije!-dijo un poco molesto al ver que no le creía, Min nunca haría eso, pero quizás un cuadrúpedo marrón si.
-Y como llego ahí ? acaso subieron solos al gabinete ?-
-Le dije que no lo se.- alzo un poco su voz, se estaba poniendo nervioso y eso no era muy bueno en estos momentos.
-Bien, por ahora no entraras a la cocina y...-no termino de hablar ya que Min lo interrumpió rápidamente.
-¿Ahora me prohibirá estar en la cocina ? Que sigue después,¿ no me dejará entrar a casa ?! Dejará al perro estar en el sofá y en la cocina, o mejor aún estar en su cama?!- se alteró, sabia que ese animal no era una muy buena idea, pero Alex siempre fue terco, desde que lo conoció.
-Min, calma, solo no quiero ver cabellos en la cocina-intento relajar la situación, pero ya era tarde.
-Es por el perro verdad?! Acaso ya se encariño más con el que conmigo?!-tomó una manta y abrió la puerta dispuesto a irse de esa casa.
- Min , no salgas de casa, es peligroso tan temprano, -Alex se acercó a él para evitar que se fuera.
-Dígale eso a su perro hyung-giro el pestillo de la puerta y se marchó por esta sin mirar atrás.
Alex tomo su abrigo para ir a buscarlo pero el perro comenzó a ladrar, al verlo el perro se transformó en un humano, mierda no sabia que era un híbrido. Se quedo en silencio observando al chico que estaba frente a el. Las cosas serian mas difíciles que antes, sin duda esto se complicaría mas.
Min camino por el gran jardín con lagrimas en sus ojos, se arrepintió de salir sin comer algo antes, su estomago estaba rugiendo, sus ojos lloraban y su corazón dolía. Todo esto ocurrió en tan solo cinco minutos de una estúpida discusión por un maldito perro que nunca tubo que haber llegado con ellos a casa esa noche.
Alex aun no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, un muchacho que estaba completamente desnudo frente a el, le sonreía como si siempre se hubieran conocido. La incomodidad de Alex se sentía a kilómetros de distancia. A penas podía analizar lo que estaba ocurriendo ahora, nuevamente su mente se lleno de pensamientos y preguntas que en ese momento no se podían responder por si solas.
Después de unos minutos de observar al híbrido decidió hablar como pudo, soltando unas palabras apenas audibles para ambos que se encontraban entre la cocina y el comedor atentos al movimiento de ellos mismos.
- quien... quien eres y que es lo que quieres?- dijo Alex aun anonadado por la situación.
- eso no importa la verdad, solo me alegra por fin encontrar el ligar que estuve buscando por tanto tiempo-sonrió nuevamente
-quien eres, responde antes de que salgas de esta casa de una buena vez - el tomo amenazante que utilizo hizo que el cachorro bajara sus orejas, sin embargo también quería tomar el mando de la situación.
- oh.. lo lamento tanto, pero sabes que soy Holly, y pues, vine para quedarme o para llevarte, ambas sirven de la misma manera- comenzó a acercarse a Alex lentamente.
- te quiero fuera de mi casa, ahora- dijo furioso, si había una emoción que Alex no podía controlar a la perfección era la ira y el enojo, y poco a poco su paciencia se iba esfumando.
- woah.... ese gato hizo un buen trabajo con usted, ahora no es tan idiota como antes, que pena que ya no se verán mas... pero la vida sigue - tomo uno de los abrigos del mayor y se cubrió con el.
- bien, ahora te vas o llamo a la policía - dijo sin interés tomando su teléfono celular.
- que buena idea, que venga policía y nos lleve a todos los híbridos que están rondando por aquí, adelante, esperare hasta que finalice su llamada- tomo asiento en una silla esperando la siguiente acción.
Alex dejo lentamente el celular en la mesa de centro, no sabia que es lo que debía hacer, volvió a tomar su celular y mando un mensaje a Jin, luego dejo su celular y miro nuevamente al chico frente a el.
- bien, ahora que estamos solos es el mejor momento para irnos, así no volverá el gato humano y no se dará cuenta de que se fue, después de todo os gatos son todos iguales, cambian de dueños como si fueran basura- se puso de pie y tomo un baso de leche.
- mierda, Min- al recordar al menor tomo nuevamente su abrigo para ir tras de el, sin embargo el grito del cachorro hizo que se diera vuelta una vez mas, y la ultima.
Un fuerte golpe en su cabeza logro dejarlo inconsciente, sus ojos se cerraban lentamente, ya no había nada que hacer, su cuerpo pesaba y el sueño se hizo presente.
Estaba esperando el momento en el que vinieran por el, pero no pensó que seria tan pronto, y menos pensó que Min no estaría con el en estos momentos. Todo se fue a la basura, ya no había ningún plan, solo quedaba improvisar y seguir adelante esperando lo mejor que pueda pasar.