Capítulo trece: Culpables No, no, no. Aquello no podía ser cierto. «¡Mi bebé!» —¿Lucía, me oyes? —Arturo la hizo reaccionar—. Ezzio está en el hospital. Tiene cortes y magulladuras. Lo encontraron solo en la calle. —¿Có...Cómo? —preguntó Lucía perpleja. —Tu hermana ha intentado llevárselo con ella, pero por lo visto estaba demasiado borracha como para hacerse cargo de él. Parece ser que lo había llevado a una fiesta de la que se escapó sin que nadie se diera cuenta —explicó Arturo subiendo paulatinamente el tono de voz. —¡Dios mío! —aterrada por que su hijo hubiera sufrido algún daño, Lucía intentó no pensar en cómo era posible que hubiera sucedido algo tan terrible y se concentró en lo que verdaderamente importaba—. ¿Ezzio está en el hospital? Pero... ¿está bien? Arturo no respondi

