–Deberías dejar de tomar de esa manera Abel... –volteo a mirar a la castaña junto a mí y me encojo de hombros. – ¿Por qué tomas de esa manera? –Por qué se me da la gana... –balbuceo y llevo la mirada al frente. –Ella me oculto algo muy feo y yo termine engañándola de la peor manera... –observo mi móvil y noto el mensaje de voz que me llego después de haber cometido la peor de las barbaries. –Abel, es una niña, que pensabas, ¿Qué tu serias el único? –veo a Miranda levantarse de la cama y realmente mi cabeza es todo un desastre. –Nunca quise decírtelo porque quizás ibas a pensar que yo estaba haciendo todo lo posible por joder lo vuestro... –la veo caminar desnuda por la habitación de hotel y una repulsión se asienta en mi estómago. ¿Qué carajos hice? ¿Por qué lo hice? ¿Por qué no actué

