. Al estacionar bajo de inmediato y tomo camino dentro, escucho muchas voces provenientes de la sala de estar, dejo mis cosas en una de las mesitas que esta de camino a la sala y al llegar no puedo evitar sonreír y gritar con euforia. Corro hasta Samantha quien esta con los bebés, ambos van disfrazados, mamá ríe al verme toda eufórica, pero es que esto fue realmente inesperado para mí. Camelia va con un disfraz de conejita rosa y Santiago va de un pequeño pirata, corro de vuelta por mi móvil y al volver comienzo a tomarle fotos. Camelia da vueltitas mostrando su colita pomposa y Santi me señala con su espada de plástica, se ven muy dulces. –Joder, esto es lo más dulce, hermoso y perfecto que pueden ver mis ojos... –todos ríen. – ¿Pero, dónde irán? –Mi hermana Raquel hará una fiesta d

