Me quedo perdida en mi mente, y es que el ultimo sueño se basó en lo mismo, el nombre Ángeles, esa mujer, las palabras hirientes de Paula, pero las cuales las transmitía Priscila. Todo es un vaivén, aunque han disminuido igual me siguen quitando las fuerzas, creo que a raíz de eso tengo unas ojeras que realmente no son para nada envidiables. Me doy media vuelta en mi cama y abrazando una de mis almohadas cierro mis ojos, inhalo un poco de aire y lo expulso con pesadez. Una sonrisa se forma en mis labios, esa fugaz sonrisa encantadora que tanto me encanta sin más se pasea por mi mente, Abel de verdad me hace perder los sentidos, realmente le echo de menos. – ¿Servicio a la habitación? –escucho la voz de Cameron abro mis ojos y sentándome al estilo indio lo veo venir con un par de tazas en

