Abel Furler. Después de haber tenido una larga jornada en el trabajo quería tomar camino a casa, pero mis compañeros de trabajo insistieron tanto en una salida grupal que no me quedo de otra que ir con ellos. A decir verdad me siento algo relajado, me hacía falta mucho una de estas salidas aunque para mí el solo hecho de ir casa y estar con Olivia o estar con Pia me envía inmensas oleadas de paz. Me doy un sorbo de mi vaso de cerveza mientras mantengo mis oídos y mí vista sobre un compañero que nos cuenta una de sus tantas anécdotas en la universidad, todos ríen incluyéndome, siento un codazo a un costado de mi costilla y al voltear observo a Miranda sonriendo. –Todo tú refleja las gana que tienes de volver a casa... –sonríe, le imito. –Pero no olvides que una que otra vez debes darte u

