Capítulo 2; Parte 1: La noche en que te conocí y me enamore“Tu amor trajo consigo mi alma, De vuelta sin haberme dado cuenta.” —Alex/Alexandra—
Pov. Alexandra
4 años atrás nunca pensé que él podría ser la persona que me curara, cuando perdí el sentido de mi vida completamente, pero después de conocerlo todo volvía a tener luz en mi vida.
—Amor —gritó Lion con sus hermosos ojos café claro y su brillante sonrisa— ¿amor sucede algo? —me abrazo y con una mano limpio los rastros de las lágrimas que caían de mis ojos sin que me diera cuenta de aquello—
—No pasa nada cariño —sonreí para que la expresión de preocupación de su rostro se calmara— sabes algo —le dije mirando como calmaba la expresión en su rostro y esperaba mi respuesta— te amo demasiado —después de decir aquello me beso en los labios—
—Yo igual te amo —me sonrió cuando nos separamos del beso— nunca pensé en enamorarme tanto
No podía estar más agradecida que él llegara para cambiar mi vida, no esperaba que él llegara para salvarme de mi misma.
Pov. Narrador
Alexandra miró a su novio, sus recuerdos de cómo su madre golpeándola y recriminando a su persona por la muerte de su padre llegaron a su mente.
—Bueno vamos a clase —hablo Alexandra hacia su pareja que jugaba con las manos de la chica— ya tocaron el timbre cariño
—Vamos amor —salto de felicidad Lion viendo a Alexandra para comenzar a caminar mientras sus manos estaban entrelazadas a una perfecta armonía—
Mientras que la pareja caminaba hacia el aula de clase que les tocaba, Alexandra vio a los amigos de su pareja, estos estaban hablando, pero cuando cruzó la mirada con Alex, el chico desvió la mirada y frunció su ceño.
Lion y Alexandra lo vieron salir corriendo hacia el baño sin saber qué pasaba con él, entraron a clase.
—Creo que Camilo le hizo algo a Alex —habló Alexandra viendo a su novio quien solo fijó su mirada en los dos chicos que estaban cuatro filas delante de él sentarse por separado—
—Puede que sí —afirmó Lion a Alexandra viendo a su amigo de la infancia— nunca los había visto tan separados
Pov. Alex
Venía con Camilo cuando él de repente me empuja contra la muralla y se coloca encima de mí tapando mi visión.
—¿Qué haces? —le pregunté a Camilo mientras este seguía tapando mi visión— basta, salte, Camilo me asfixias —comencé a empujarlo para sacarlo de encima, cuando lo hice me arrepentí totalmente—
Vi como venían Alexandra y Lion, mi corazón se estrujó, porque aún no había podido superar este amor unilateral, las ganas de vomitar llegaron a mí cuando crucé miradas con ella, sabía que todo esto se trataba de la enfermedad del amor.
La enfermedad llamada Hanahaki.
Cuando entré al baño vomité los pétalos de tulipanes, estaba cansado de esto, siempre sentía que mi garganta se desgarraba cada vez que salían estos hermosos pétalos.
Salí del baño y entré a clases, Camilo me esperaba sentado en el lado de siempre, pero no quise sentarme con él, porque allí se encontraban sus amigos con no los simpatizaba, así que opté por sentarme al lado de otro chico.
Pov. Lion
Necesitaba saber lo que pasaba con Alex y Camilo, sentía que debería arreglar su problema, porque sabía que Camilo sentía algo por Alex, me enteré el día en que él me confrontó, desde ese día dejamos de ser amigos con Camilo.
Alex era mi mejor amigo, por él fue que me volví una mejor persona y conocí a Alexandra, hace cuatro años conocí al amor de mi vida.
Sonreí con nostalgia a los recuerdos que habíamos construido juntos en todos estos años, la amaba demasiado, tanto que sentía como si fuera mi pareja destinada, por algo será que nos conocimos, ella es mi primer y único amor.
—Alexandra — tomé su mano debajo de la mesa y ella me sonrió—
—Tonto aquí no —estaba sonrojada y entrelazamos nuestras manos, mientras ella intentaba esconder su vergüenza, algo tierno para mis ojos—
Pov. Camilo
Miraba a Alex, ¿por qué no aprendes amarme?, ¿por qué no te enamoraste de mí?, sé que soy un idiota por sufrir por tu amor, sé que soy un idiota por enamorarme de ti, pero no puedo mandar a mi corazón, no puedo solo decirle que deje de amarte.
¿Por qué debe ser tan difícil llegar a tu corazón?, sabes me he dado cuenta de que amar es mucho más difícil, que cualquier obstáculo que se haya intervenido en mi camino para poder entrar a la universidad.
Sé que tú no me amas, y eso trajo consigo todo lo que estoy sufriendo, eres aquel amor que no quisiera olvidar, no quisiera que fueras algún mal recuerdo de mi cuerpo.
Sin darse cuenta acabaron las clases e involuntariamente mi cuerpo se movió hacia ti, me estaba haciendo daño, pero si estaba contigo sentía que nada podía herirme, mire por unos momentos mis manos y presencie el frío de ellas, te necesitaba más de lo que yo mismo podía saber.
—Alex —te llamé y tus ojos fueron dirigidos a mi persona, tan brillantes como la primera vez que nos conocimos—
—¿Qué sucede? —preguntaste, tu voz alteraba los latidos de mi corazón, sintiéndome cada vez más nervioso— te quiero —solté sin darme cuenta de mis palabras—
—Yo igual —respondiste, pero ¿de qué forma me lo dices tú?— siempre serás mi mejor amigo —me abrazaste y caminaste a la puerta para irte a tu próxima clase que teníamos separados por nuestros horarios—
Mis piernas flaquearon y caí al piso de forma brusca, las ganas de vomitar vinieron a mí nuevamente sabiendo que vomitaría aquellos pétalos de rosas morados.
Quería saber qué era lo que causaba esto en mi cuerpo, tome mi celular y busque.
“Persona que vomita pétalos de rosas”, encontré varios artículos, pero había una sola entrevista que llamó mi atención para saber qué pasaba conmigo, apreté el botón de reproducir, mostraba a dos personas.
—Dígame, ¿usted qué siente cuando es rechazado? —vi como el presentador que estaba sentado al lado de un doctor habló hacia una de las personas—
—Siento ganas de vomitar —hablo en pausa el joven que se mostraba en aquella entrevista— y terminó vomitando pétalos de rosas amarillas —se notaba el nerviosismo que sentía el joven entrevistado—
—Buenas tardes, joven, soy el doctor Nicolás Torres —se presentó el médico hacia el chico— lo que presentas son síntomas de la enfermedad del amor llamada Hanahaki desease —hablo mirando al chico— esta enfermedad es porque tienes un amor unilateral o no correspondido —el doctor se colocó serio— tienes pocas opciones con esta enfermedad porque aún no es muy concurrente y solo se han visto algunos casos —el doctor se acercó hacia un pizarrón que tenía del cuerpo humano— durante estos últimos 2 años de investigación, encontré dos opciones —Me tense al escuchar esa frase— puedes operarte para remover o eliminar la infección desde raíz llevándose consigo los sentimientos para siempre —esperaba con ansias la última opción— o que tus sentimientos se hagan mutuos —hasta este punto mis lágrimas estaban cayendo por mi barbilla— pero puedes seguir sin las dos opciones y morir de amor
La entrevista seguía, pero la corte porque no sabía que hacer, no quería perder mis sentimientos, pero tampoco sabía si mis sentimientos iban a ser mutuos, a Alex le gustaba Lion y yo eso no sabía si podía cambiarlo.
Me levanté para caminar hacia la puerta, salí de la sala de clase para conseguir una botella de agua, y opté por tomar el camino más largo a la cafetería, quería tomar un respiro de este largo sentimiento, tan largo que podría morirme por no ser aceptado por la persona que me enamore.