***Camila*** teléfono después de la transmisión. No podía soltarlo. Como si con eso pudiera sostener a Liam del otro lado. Me tomó casi diez minutos decidirme a marcarle. No sabía si estaba agotado, si podía contestar… pero necesitaba escucharlo. Escuchar su voz, más allá de cámaras y declaraciones. Sonó dos veces. —¿Brujita? Su voz estaba un poco ronca, como si hubiera hablado mucho. O llorado. O ambas. Tragué saliva. —¿Estás bien? —No lo sé —rió bajito—. Siento como si me hubiera aventado desde un edificio sin paracaídas. Pero… sí, creo que sí. ¿Tú? Me mordí el labio. Mentirle sería fácil. Pero no podía seguir haciéndolo. —Te vi. Estuviste increíble. No sé cómo lo hiciste, Liam. De verdad… me dejaste sin palabras. —Quería dejar las cosas claras. Por ti. Ya no me importa si me

