Al llegar a casa, me sentía más relajada. Haberle hablado a alguien de mis problemas, me había echo mejor. —¿Cómo te fue Nat? —quiso saber Emmanuel, le había comentado mi visita a terapia —Bien me siento bastante mejor, creo que hablarle de mis problemas a alguien: es bastante reparador. —Creo que todos deberíamos ir a terapia. —La verdad es que si... —Ya casi termino la cena. —¿Qué disgustara mi paladar? —dije divertida. —Unos fideos blancos. —¿Fideos blancos? —pregunté y lancé una carcajada —Si... mi super obra maestra. —Tenia hambre, los fideos no me llenan —protesté. Cuando sirvió los dos platos, tomó algo de la heladera y dijo: —Ahora viene el ingrediente sorpresa, que te llenará. —¿Que es? —pregunté. —Queso. Me reí, estábamos comiendo fideo blanco con queso. Sabían bas

