—¿Cómo lo harás? —preguntó Paola, en su expresión podría notar que ella no quería hacerlo, no quería matará a alguien. Pensándolo bien, yo sola puedo hacerlo, no debe ser muy difícil asesinar a alguien, además con todo el enojo que tengo ahora mismo, seré capaz de cualquier cosa. —Paola —dije un poco nerviosa. —He pensado las cosas mejor, y no puedo hacerlo, aún con todo este enojo, no soy asesina, no puedo arrebatarle la vida a alguien mas. Ella comenzó a sonreir, se miraba más calmada y felíz. —No te creo. —¿Qué? —pregunté. —Estas mintiendo, en verdad quieres hacerlo, y yo sin problema te ayudaré, somos amigas y nos ayudamos en lo que podamos —dijo Paola levantándose del sofá. Ay qué linda, Paola siempre ha sido una persona genial, una gran amiga, la considero mi hermana. —Muchas

