—Ella fue elegida —dijo Nahuel. Mire que nadie hacia nada para ayudarla, lo que de igual forma no serviría de nada. —¿Que hace? —preguntó Pablo confundido. —Esa chica, fue elegida por la ruleta, ahora solo queda esperar su muerte —dijo Nahuel sonriendo. Lo observé un poco asustada, pues hace unos segundos lo había querido matar. —¿Qué? —preguntó el. —Lo siento Nahuel —dije un poco nerviosa. —Solo lárgate de mi casa Elena, por favor, no quiero verte nunca más en mi vida, y si te vuelvo a ver, iré a la policía y diré que intentaste matarme —dijo Nahuel molesto. —Y Pablo está de testigo, si el no hubiera salido, tú y Paola me habrían matado. Tiene razón, ahora que lo pienso ya un poco más calmada, en verdad fue algo tonto, no puedo creer que estuve a punto de matar a Nahuel, ni siqui

