Esa cosa controla mentes, o más bien posee mentes, María parecía poseída en busca de venganza. —No recuerdo haber leído la forma en la que los elegidos morían, pero no será muy difícil averiguarlo —dijo Nahuel sonriendo. Mire a la ventana, dónde María se encontraba. —¿Que vamos a hacer con ella? —preguntó Milena. —Tal vez debemos llevarla al bosque, ya no quiero involucrarme más, la policía comenzará a hacer preguntas, y las respuestas no son para nada creíbles. Nahuel tiene razón, si yo fuera mayor, todo esto que está pasando, tan solo me resultaría algo muy loco, y la verdad no creería ninguna palabra. —Chicos, tenemos que ayudarnos mutuamente, la persona que tiene la ruleta podría estar girandola ahora mismo —dije algo asustada. Ni siquiera quiero pensar en eso, no quiero estar p

