GALA Día de la boda, un día especial para mí, un día que marcará mi vida, estoy lista para compartir mi vida con ella, con la chica que me enseñó el mundo, que me enseñó que el amor era tan puro y ardiente. La habitación es como un salón de belleza, hay varios estilistas haciendo milagros con nosotras. — ¿Estás nerviosa? —pregunta. —Para nada, Vane —la miro y la están peinando, su cabello roza sus pechos, se acomoda los lentes, algo que nunca la harán verse mal. —Yo sí estaría nerviosa. —Ebba, tú te pones nerviosa hasta en el sexo —se burla y nos reímos. — ¡Chicas! Por favor no se muevan —nos regañan. —No es cierto —se defiende. —Cuando conocí a Gala, era los nervios en persona. —Y no lo voy a negar, Aura —le guiño el ojo y ella me sonríe—. Era mi primer trabajo y luego

