SAMUEL
—My fantasy hotter than Miami I feel the heat —canta Samuel, aprovechamos en tener la casa sola, ya que mis padres fueron a comer con unos amigos.
—Deberías estar escuchando canciones en alemán —digo con burla y termino de cortar la sandía.
—Deja en paz a mi bebé Pitbull —me regaña—. Internacional love —sigue cantando como doña.
Dejo la ensalada de frutas sobre la mesa, saco los cubiertos y nos ponemos a comer.
— ¿Cuándo conoceré a tu hermana? —pregunta moviendo las cejas de forma divertida.
—Nunca —tomo un trozo de piña.
— ¡Vas a tener sexo oral! —grita emocionado y me mira limpiando una lágrima invisible.
—Eres un idiota.
—Espera —hace una pausa y mira detalladamente la ensalada—. ¿Estamos comiendo frutas porque ahora vamos de party y tendremos sexo oral? —pregunta entre emocionado y curioso.
—Descubriste la sorpresa —le digo sarcástico y él empieza a comer rápidamente la fruta causando que me ría.
—Por ahí hubieras empezado, mi amor —dice divertido y con la boca llena.
—Creo que me cayó un trozo de banana —me mira sorprendido.
—No sabía que te gustaba la banana —dice coqueto y niego con la cabeza divertido—. Por cierto, ¿no has visto a la chica? —pregunta serio y yo dejo de comer animadamente.
—No y eso que conocí a su mamá —digo, mi amigo me mira asustado y luego sorprendido.
—No sabía que te gustaban mayores —suena serio pero me rio.
—No sé por qué somos amigos —me como un trozo de sandía.
—Porque soy atractivo, un americano atractivo, somos como las amigas que una es blanca y otra morena —dice y lo miro divertido.
—Ponte a comer, pendejo —le digo y él suelta un grito sorprendido—. ¿Ahora qué? —pregunto mirándolo.
—En mi primer día del trabajo, había una alemana uff —se lleva una mano a su boca y manda un beso—. Era una chulada, la cosa es que hablé en español, porque pensé que no le iba a entender y —hace una pausa dramática.
— ¿Y? —le pregunto para que continúe.
—Y me respondió en español —nos reímos—. Lo bueno es que no dije algo relacionado con sexo.
—Lo bueno, pendejo.
GALA
—Acepto irme contigo —digo segura y mi jefa me mira sorprendida.
— ¿Segura? ¿No vas a arreglar las cosas con Ayla? —pregunta y niego la última pregunta.
—Ella sigue con su vida y yo quiero seguir con la mía, así que acepto el puesto —digo con una sonrisa divertida y mi jefa me mira muy contenta.
—Esto será una aventura —sale de mi oficina.
Hace un mes mi jefa me comentó que la quieren para la editorial que está en Los Ángeles y le comentaron que puede llevar a sus cinco mejores compañeros, por motivos de trabajo, creo pensar en eso, fui una de las elegidas pero yo no quería irme porque tenía a Ayla y ahora las cosas cambiaron.
—En dos días nos vamos —dice mi jefa en la puerta, no me había dado cuenta de que estaba ahí.
—Está bien —le guiño el ojo y ella se ríe.
***
—Te vamos a extrañar mucho, Gala —me abraza fuertemente.
—También te voy a extrañar, Ebba.
—Basta de estar de llorona y a disfrutar de la noche, que somos muy jóvenes —dice Vanessa y nos reímos.
—Yo digo que tenemos que ir al antro.
—De hecho, ahí reservé una mesa —dice moviendo sus caderas sensualmente.
— ¿Qué esperamos? —pregunta Ebba emocionada y nos vamos al trabajo de mi amiga.
Llegamos al antro, su nombre F*CK NICE está en luces de neón color rosa, tiene un estilo muy Tumblr, nos acercamos al guardia que está encargado de la fila.
—Hola, Domo —dice mi amiga muy alegre.
—Leyva —dice, es un chico guapo, moreno, musculoso, cabello rapado de los lados y unos ojos negros.
Vanessa le guiña un ojo y nos deja entrar, escuchamos que muchos de la fila se quejan.
El antro por dentro es wow, unas luces azules y blancas de neón ilumina todo el lugar, la pista de baile es enorme y ni hablar de una plataforma plateada que se encuentra en un extremo pero llama la atención porque hay un tubo junto con unas jaulas que esas se encuentran un poco privadas junto con unos sillones que están protegidos por una chica y un chico de la seguridad, caminamos hacia ellos y solo miran a Vanessa y nos dejan pasar a los sillones.
—Podemos ir a bailar a la pista y dejar nuestras cosas aquí, ya que no cualquiera entra por estos lugares —dice elevando su voz por la música.
— ¡Yo quiero tomar! —grita Ebba mientras nos sentamos en unos sillones rojos de cuero.
—Qué desesperada —se burla y hace una seña, un camarero se acerca.
— ¿Qué desean beber? —pregunta muy formal.
—Una botella de... —nos mira como preguntando cuál será la botella.
—Tequila —decimos al mismo tiempo y el camarero se aleja.
— ¡Esto es tan excitante! —dice y yo me rio.
— ¿Para cuándo el show, Vane? —pregunto de broma.
—Al rato —me guiña el ojo.
El camarero deja la botella junto con tres caballitos en la mesa y nos sirve nuestros primeros tragos, agarramos los caballitos.
— ¡Por nosotras! —grito y brindamos tomando el líquido.
Suena We Be Burnin' de Sean Paul y sin pensarlo nos fuimos a bailar, unos chicos se acercan para bailar con nosotras y no nos quejamos, siento unas manos en mis caderas que me hacen girar y ver a mi jefa, ella me regala una sonrisa coqueta y no dejamos de bailar, le doy la espalda para seguir bailar, bajo moviendo mis caderas y ella sube al ritmo.
Ha pasado mucho tiempo y ya perdimos la cuenta de las botellas que llevamos, al final mi jefa se unió a nosotras y las chicas no tuvieron ningún problema, al contrario, bailaban con ella, nos sentamos en los sillones para descansar un rato.
—Everybody —suena una canción y la plataforma cambia de color de blanco a azul.
La chica entra en la plataforma con una peluca rosa larga, zapatillas rojas con un top rojo y un short del mismo color, nos mira y nos sonríe.
— ¡Wooooooooow! —gritamos cuando ella baila hacia el tubo.
Ella se acomoda enfrente de nosotras pero con el tubo, baila alrededor del tubo, pone una mano en él baja moviendo sus caderas, ella nos está bailando un privado y más nos emocionamos, se agarra del tubo da tres pasos y se eleva para subirse al tubo, gira dos veces y llega al suelo abriendo sus piernas.
Dos chicas salen y se colocan al lado de la chica, las tres bailan sensualmente y las dos chicas bailan hasta llegar a las jaulas y cada una se mete en cada jaula para bailar muy sexy.
ADLER
— ¡A la mierda! —grita Samuel cuando mira a una chica de cabello rosa abrirse de piernas en el tubo para tomar vuelo y bajar dando varias vueltas, dos chicas están en unas jaulas bailando, las chicas tienen cadenas y esposas que se mueven al ritmo de ellas, es un espectáculo tan salvaje y elegante.
Nos hemos colado a la zona privada porque conozco a Iris quien es una de la seguridad, estamos sentados en un sillón que vemos el perfil de la chica rosa que baila para tres chicas que no han dejado de gritar, la chica da vuelta al tubo y miro a una chica muy guapa.
— ¡Dale! —grita mi amigo emocionado hacia una chica que está en la jaula.
La canción termina cuando la chica rosa cae al suelo con su cadera levantada y su torso acostado en el suelo, se levanta del suelo y se pierde detrás de un telón n***o, las chicas de las jaulas hacen lo mismo que la chica y la plataforma se queda solo con la luz blanca.
La noche pasa entre bailes de chicas en las jaulas y en la pista de baile, hasta que perdí de vista a Samuel y lo espero en la barra.