CAPÍTULO XIII. ESPOSA Y MADRE Entre los quince y veinte años le ocurrieron a MARÍA, los hechos más maravillosos que le puedan suceder a cualquier mujer, pero a ella de forma especial, ya que por una parte vio como el hombre que llevaba muchos años esperándola, la tomaba por esposa. Ella era fecundada milagrosamente sin intervención de su marido, ni de hombre alguno, y por fin lo mejor para ella, ver nacer a su único hijo. Aunque también tuvo que pasar por momentos malos, fueron los años que hicieron culminar su vida de mujer, y los que siguieron ni fueron tan importantes, ni tan transcendentales. Pero veréis, que también ocurrió algo singular, pues si como mujer se vio colmada, en cuanto al cuerpo, igualmente fue completo el Espíritu que tuvo. Aunque esto había empezado muchos años ant

