―MARÍA ¿por qué no me cuentas una de esas historias tan bonitas que me contabas cuando era niño? Ella que estaba deseando hacerlo, pues la tenía en el pensamiento, no se hizo rogar y le dijo: ―Verás, ésta es la historia de un muchacho que cuando era joven se cayó de un caballo y se rompió la pierna, desde entonces no podía caminar bien y tenía que ir a todas partes cojeando. Al principio no le había importado, pero cuando el tiempo pasó resultó que sentía que esto le perjudicaba tremendamente, pues no podía hacer las faenas del campo, ni tampoco servir para otra cosa, y en su casa también ya empezaban los problemas, pues el padre no estaba dispuesto a tener una carga así para el resto de su vida. »El muchacho era bueno y por tanto un día se dijo así mismo, que su desgracia no tenía por

