Ellos están serios. ¿Qué le habría dicho Mario? Estaban esperando una respuesta de mi parte. Estaba claro que se las iba a dar. Parecían impacientes ya. — Responde—Piero se puso de pie. Con esa tensión que se podía cortar como un queso con un cuchillo. Parecían que tenían prisa. O bueno, él en especial. — No es nada—argumenté— es solo que un día fui a la organización que tenía Francis, y me contrató para hacer un trabajo debido a mi profesión y mis excelentes notas en la universidad. Pero él lo tomó como que estuve allí para ser parte de la misma. O eso era lo que significaba el que una persona trabajara desde la primera vez con ellos. Solté el aire que estaba conteniendo. — ¿Por cuánto tiempo estuviste? —volvió a preguntar. — Un día, a lo mucho, bueno, unas horas, n

