*Inicio de Flashback*
Sonaba el despertador, el sol brillaba por la ventana y un pequeño niño despertaba con alegría, hoy era el tan ansiado día para él.
El pequeño niño se levantó, ducho y vistió lo más rápido posible; bajo a desayunar con desesperación, pero su madre lo regaño por lo mismo.
— Te puedes ahogar — Dijo la mujer.
— Lo siento mamá, pero ya casi es la hora — Respondió el niño con una sonrisa.
La puerta principal se abrió y entró un hombre de buen vestir, se dirigió a la cocina y beso a su esposa.
— ¿Estás listo? — Le preguntó al niño.
— Sí papá — Respondió rápidamente.
El niño se levantó y se alistó, se despidió de su madre y salió junto a su padre.
En el camino el niño miraba maravillado cada rincón de la ciudad, pero algo en particular llamó su atención, era un laboratorio de innovación tecnológica.
— ¿Qué es eso papá? — Preguntó curioso el niño.
— ¿Eso? Es la nueva fábrica de tecnología, pero no es relevante — Respondió su padre sin dar importancia.
El auto se detuvo en el gran complejo del consejo, el niño quedó maravillado ante tal edificio, pero algo en su interior le decía que ese ya no era su camino.
Ambos entraron al edificio y fueron visitando cada sala, cada habitación mientras el padre le contaba la historia alrededor de todo y de como era ser un líder para esta ciudad. En un momento ambos se detuvieron en el salón principal y miraron fijamente las 5 sillas que se encontraban frente a ellos.
— Algún día serás el líder de esta ciudad — Mencionó el padre.
— Papá... ya decidí que quiero hacer — Respondió el niño.
— Dime hijo — Respondió con una sonrisa alegre.
— Quiero crear tecnología para esta ciudad — Respondió con emoción el pequeño.
— ¿Tecnología? Es una tontería — Respondió el padre con frialdad.
— ¿Pero papá? —
— Hijo, esta ciudad no necesita esa porquería de tecnología, se ha mantenido fuerte durante años y seguirá así — Agregó con seriedad.
*Fin de Flashback*
Erick no sabía que hacer, si no tomaba una decisión su ciudad quedaría en escombros, pero las opciones eran: destruir la ciudad o dejar que la destruyan, técnicamente no había ningún opción que no implique la salvación para la gente inocente.
En un momento de debilidad apareció frente a él la persona que murió en sus brazos.
— Hola, hijo —
— ¿Pa-pá? — Dijo con incredulidad.
— ¿Qué haces ahí tirado? Yo no te crié para que caigas —
— No puedo más padre — Decía un Erick decaído.
— Te dije que tu sueño era una estupidez, si tan sólo hubieras Ocupado tu tiempo en aprender a como manejar una ciudad y no en esa tonta fabrica —
— ¡Yo sólo quería lo mejor para la ciudad! —
— Si la ciudad está así es por tu culpa —
— ¡No! ¡Cállate! —
— Eres culpable del todo. Me arrepiento de darte mi lugar en la silla —
— ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! —
*Inicio de flashback*
«Miren, es el bicho raro de Erick» decían en coro un grupo de chicos seguido de burlas.
— Hola rarito — Decía uno de los niños.
— Déjame por favor — Respondía el pequeño niño.
— No me apetece la verdad —
Erick intento huir, pero lo detuvieron y tiraron al suelo mientras se reían de él.
— Es ahí donde perteneces — Dijo con risas el líder del grupo.
Erick sólo miraba a su alrededor mientras todos se reían de él y sin recibir ayuda trató de levantarse, pero de igual manera volvió al suelo.
— Quédate ahí basura —
*Fin de Flashback*
— ¿Qué es lo que harás? —
— ¡No lo sé papá! —
— El tiempo se acaba hijo. Vamos hazlo —
— ¿Pero las vidas que se perderán? —
— ¿A caso importan? Sólo son cucarachas, animales de carga que se pueden reemplazar —
— Tienes razón... —
— Claro que la tengo, soy tu padre —
Erick se levantó del suelo y caminó al misil para observarlo por una última vez.
— ¡Házlo! Haz algo bien una vez en tu vida —
— ¿Pero? —
— Debajo del edificio hay un túnel con un tren que sale fuera de la ciudad así que... podrás escapar —
— Pero... ¿Mamá y Rose? —
— A veces para llegar a la grandeza debes de sacrificar a unas cuantas personas —
Erick tomó un cuchillo y lo colocó en la palma de su mano izquierda, pero era tanta la presión que no logró hacer su cometido; volvió a caer sin más al suelo y soltó en llanto.
— Que... decepcionante —
— ¡Cállate! Si no fuera por ti nada de esto hubiera pasado.
— Yo mandé a exterminar a los marginados, pero tú hijo... aprovechaste la oportunidad — Agregó su padre entre risas — No importa que tanta bondad tengas, en el interior eres igual a mi —
— ¡Eso no es cierto! —
— ¿No fuiste tú quién mando a esa chica a prisión? —
— ¡No quiero oírte nunca más! —
— El tiempo se acaba, es hora de tomar la decisión —
*Inicio de flashback*
— Padre tengo varios inventos que podrían ayudar a la recolección de minerales — Agrega entusiasta Erick.
— ¿Sigues con eso? Te dije que esta ciudad no necesita de esas tonterías —
— Creí que sería útil —
— ¿Quieres ser útil? Ayuda mejor conociendo las leyes de tu ciudad para así poder ser un gran líder como yo —
— ¿Por qué nunca entiendes? —
— ¿Entender? Quien no entiende aquí eres tú y pensar que creía que serías mi orgullo —
— ¿Es lo único que te importa cierto? Y lo siento papá, pero nada me hará cambiar de parecer, ese es mi sueño te guste o no —
— Y esta es mi casa y yo soy quién manda en toda esta ciudad ¿Entendiste? —
— Sí... señor —
— Entonces deja esa estupidez y convierte en un hombre. Mañana a primera hora te irás al internado donde te harán enderezar el camino —
— ¿Pero papá? —
— Es mi decisión y te callas. Una vez que regreses tomarás mi lugar en el consejo y serás presidente de esta ciudad —
*Fin del Flashback*
«¿Tanto mal te hice?» se decía así mismo Erick que aún seguía con los ojos cerrados.
Fuera del edificio cientos de cuerpos caían sin vida y el final era más que evidente, pero la decisión aún estaba sobre la mesa y sólo era cuestión de apretar el gatillo.