Horas antes.... Verónica. Con sinceridad no quería salir pero Svetlana me convenció de ir a acompañarla a comprar unas cosas que necesitaba al centro comercial. No me arrepiento porque me distraje bastante de mis tristes pensamientos. Svetlana caminaba de una tienda a otra y poco a poco nuestras manos estaban llenas de bolsas con ropas y zapatos. Las cuales se las entregamos a nuestros guardias que aunque disimulaban obviamente no estaban a gusto en seguirnos y cargar tantas bolsas. Pero se joden porque para eso se les paga. Claro que a ellos no le pagan por cargar sino por protegernos. Bah, el orden de los factores no altera el resultado. Finalmente terminamos de comprar y nos dirigimos a la salida. Svetlana estaba emocionada porque quería meterse de lleno en la planificación de

